Simon Chadwick: "Infantino está llevando al fútbol a un territorio desconocido"
Julia López
Madrid, 30 jul (EFE).- El fútbol se enfrenta al riesgo de "dejar de lado a los consumidores tradicionales por centrarse en captar nuevos que aporten mayores ingresos", tras salir a la luz los planes de inversión de la FIFA que contemplan vender participaciones privadas de la Copa del Mundo, alerta el académico británico Simon Chadwick.
"Infantino no quiere que el fútbol vuelva a ser el de antes, ahora el fútbol es un producto de entretenimiento global. Lo está llevando a un territorio desconocido que no le garantiza el éxito", reflexiona en una entrevista con EFE el profesor de Economía Geopolítica del Deporte en Skema Business School.
Tradición vs nuevos modelos comerciales
El choque entre los nuevos modelos comerciales y la visión más tradicional del fútbol, especialmente la europea y la latinoamericana, es el principal motivo de conflicto.
Mientras los nuevos mercados priorizan el crecimiento global, el entretenimiento y la generación de ingresos, las culturas futbolísticas más arraigadas en países como Inglaterra, España o Argentina suelen dar más peso a la identidad de los clubes y su historia.
"Los seguidores europeos o latinoamericanos ya no somos el público objetivo. El foco está en mercados como Arabia Saudí, China, Estados Unidos o India, donde el fútbol no se vive desde una perspectiva tradicional. Son mercados emergentes que podrían generar más ingresos, pero esto puede salir bien o no", indica Chadwick.
El pasado martes salió a la luz la intención de la FIFA de ampliar la financiación para el desarrollo del fútbol a más de 10.000 millones de dólares, por medio de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial de su propiedad y controlada por ella para consolidar las operaciones comerciales y de eventos de la organización.
La nueva normalidad
El auge de la tecnología, el dinero, la globalización o los cambios en las nuevas formas de consumo de la sociedad están provocando que los intereses comerciales primen por encima de los deportivos. Una cuestión que, según Chadwick, "está ocurriendo en todos los deportes y la FIFA se tiene que adaptar para competir contra todo eso".
"Está cambiando la naturaleza del poder. Antes, los aficionados locales eran los que tenían el poder y, en la actualidad, lo tiene la tecnología", explica el profesor a EFE.
"En los años 80, era difícil ser aficionado del Sevilla viviendo en China o en Bombay. Ahora, gracias a la tecnología, eres fan del Madrid estando en Tokio o del Barça en México", reflexiona acerca del papel que tienen el desarrollo tecnológico y la globalización.
Novedades que dejó el pasado Mundial 2026, como las pausas de hidratación o los precios dinámicos de entradas, están aquí para quedarse. "Esta es la nueva normalidad. A corto y medio plazo, es irreversible el camino que está tomando el fútbol hacia la comercialización. No vamos a ir hacia atrás".
En palabras de Chadwick, "vivimos en un mundo cambiante y es una realidad que ya no se consume el fútbol de la misma manera que los años 80 o 90. Los nostálgicos de aquel fútbol en la actualidad tienen un tipo de deporte muy diferente. Las nuevas generaciones crecerán y consumirán este nuevo fútbol, no el de antes".
Infantino, en el centro de la polémica
Esta nueva iniciativa recupera las sombras de una propuesta similar que el organismo ya exploró sin éxito en 2018, cuando el máximo mandatario del fútbol mundial promovió una inyección de 25.000 millones de dólares en 12 años junto al fondo japonés SoftBank y un consorcio de inversores asiáticos y de Oriente Medio para crear nuevas competiciones, entre ellas un Mundial de Clubes ampliado. Aquel proyecto fue desechado tras la firme oposición de la UEFA y de las principales ligas continentales.
Según el académico, aquella propuesta no triunfó hace ocho años porque "era demasiado pronto" y pone el foco en las próximas elecciones a la presidencia de la FIFA: "Infantino ahora se siente más importante. Intentará presentarse a la reelección en 2027 y, si consigue hacer más ricos a todos, se asegurará seguir al frente de la FIFA".
Cuestionado acerca del próximo Mundial de 2030, que será organizado de forma conjunta por España, Portugal y Marruecos y que contará con partidos en Uruguay, Argentina y Paraguay como homenaje al centenario de la primera Copa del Mundo (1930), disputada en Montevideo, consideró al país africano como protagonista "crucial" por las relaciones del rey de Marruecos, Mohamed VI, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, e Infantino. EFE
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