Sin comida, hospitales, ni futuro: denuncian ONG en el tercer año de la guerra en Gaza
Marta Donat
Madrid, 6 oct (EFE).- Varias ONG denuncian la situación de inseguridad hídrica, alimentaria y sanitaria en la franja de Gaza cuando se cumple el tercer aniversario de la guerra que comenzó el 7 de octubre de 2023 y en la que han muerto más de 74.000 personas en el enclave palestino.
Médicos Sin Fronteras, Amnistía Internacional y Acción contra el Hambre denuncian la destrucción por parte de Israel del sistema alimentario, de las estructuras sanitarias y del acceso a agua desde el ataque del grupo islamista palestino Hamás en el que murieron alrededor de 1.200 personas.
"Desde entonces, ha habido un genocidio contra Gaza" y a pesar del alto fuego de octubre de 2025 "Israel ha continuado la destrucción deliberada de edificios, el desplazamiento forzado de la población y los asesinatos indiscriminados", declaró a EFE este martes el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán.
Sin comida ni agua
Más de un millón de personas siguen enfrentándose a niveles críticos de inseguridad alimentaria, apuntó Acción contra el Hambre (ACF) en un comunicado en el que además explicó que las familias de Gaza sobreviven "recurriendo a alimentos de escaso o nulo valor nutricional", consumiendo lo mínimo "para no morir de hambre de inmediato".
La inseguridad hídrica que ya afecta al 90% de los hogares se añade y multiplica la inseguridad alimentaria ya que "sin agua segura resulta imposible cocinar adecuadamente, mantener unas condiciones mínimas de higiene o prevenir enfermedades que agravan la desnutrición", afirmó ACF.
Además, "la mayoría de personas dispone de menos de seis litros de agua al día para uso doméstico y tiene un acceso limitado a artículos básicos de higiene, como jabón y detergente", afirmó el doctor Murad Asaliyya de Médicos Sin Fronteras (MSF) en un comunicado.
MSF denunció también que ha tenido que interrumpir el transporte de agua en camiones cisterna a las comunidades cerca de la llamada "línea amarilla" (zona de Gaza controlada por el ejército israelí) y que la distribución en agosto por parte de su equipo de alrededor de 2,1 millones de litros de agua potable sigue siendo insuficiente.
Propagación de enfermedades
La falta de alimentos y agua potable provoca la proliferación de enfermedades relacionadas con la desnutrición que afecta directamente a la infancia, con un total de 74.200 niños y niñas de entre 6 y 59 meses que sufrirán desnutrición aguda hasta mediados de 2027 según ACF.
A esa situación se une la falta de material médico y de hospitales cuya mayoría "están destruidos u operan en condiciones de insalubridad", manifestó el director de Amnistía Internacional en España. De hecho, según comunicó la OMS hace apenas una semana, ningún hospital de la Franja funciona plenamente.
"Estamos tratando gastroenteritis, infecciones respiratorias agudas, numerosas afecciones cutáneas, hepatitis, infecciones bacterianas de la piel, sarna y piojos", señaló el doctor de MSF, que denunció que incluso la crema que necesitan para tratar la sarna "ha quedado restringida".
Durante este año, los equipos de MSF han tratado más de 11.000 casos de enfermedades cutáneas como la sarna y han registrado más de 1.500 casos de varicela en los meses de junio y julio.
Otro de los problemas en materia de enfermedades son las aguas residuales contaminadas que, según Beltrán de Amnistía Internacional, "representan problemas de salud pública graves".
"Al no haber limpieza, no se pueden retirar los escombros, las aguas contaminadas están en todo Gaza y hay una enorme población de roedores, de ratas", continuó.
Un futuro marcado por un presente "aterrador"
"El presente es aterrador" y el futuro "es duro porque tanto el presente como el pasado son víctimas del genocidio", afirmó Beltrán.
La recuperación de tierras de cultivo, mercados y fuentes de agua "requerirá un proceso prolongado en el tiempo durante el cual las familias continuarán en situación de necesidad absoluta" denunció MSF.
Tres años después del inicio de la guerra hay más de 175.000 heridos en Palestina y a muchos de ellos "les faltan miembros, no pueden tratarse, ni recibir sillas de ruedas", apuntó Beltrán.
A las secuelas físicas se suman las secuelas de salud mental y psicológicas provocadas "por la violencia y el desplazamiento repetidos" que según MSF, "se prolongarán mucho más allá del presente e impedirán cualquier recuperación significativa durante los próximos años".
Ante esta crisis humanitaria, las organizaciones instan en la urgencia de garantizar el acceso libre y sin restricciones de la ayuda y material médico para que la población de franja de Gaza no quede suspendida a un "hilo de vida", concluyó el director de Amnistía Internacional.EFE
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