Roma, 14 may (EFE).- El italiano Jannik Sinner, que se clasificó este jueves a la semifinal del Masters 1.000 de Roma, rebajó la presión ante su próximo compromiso del torneo, consideró un aspecto positivo la progresión en el Foro Itálico pero subrayó que su gran objetivo en la temporada es Roland Garros.
"Independientemente de cómo salga, para mí en este momento ya es una victoria. Si gano, perfecto; y si sale mal, también estará bien, porque tendré algunos días más para recuperarme de cara a París, que, repito, es mi gran objetivo de este año. Luego veremos qué pasa", afirmó en rueda de prensa.
Sinner, que se convirtió en el tenista con la racha de victorias consecutivas más larga en la historia de Masters 1000, con 32, superando las 31 que poseía Novak Djokovic, aseveró que siente que ha jugado mucho, y que tiene que recuperarse "lo máximo posible porque mañana por la noche será un partido muy difícil", en el que enfrentará o al español Martín Landaluce o al ruso Daniil Medvedev.
"Cuando era más joven, jamás pensé que llegaría a un nivel tan alto en el tenis", dijo, al agregar que nunca habría imaginado "estar aquí como el jugador" que es.
"Sobre todo, que la gente piense que fui una persona justa y una buena persona... eso, para mí, está por encima de todo. Y luego, debajo de eso, está el nivel que he logrado producir y que espero mantener durante el resto de mi carrera", reveló.
El tenista de San Cándido también valoró que no es "un gran fan" de que los partidos se celebren tan tarde como el de la pasada noche entre el español Rafael Jódar y el italiano Luciano Darderi, que comenzó cerca de las once de la noche y se prolongó hasta casi las dos y media de la madrugada.
"El problema es que luego casi parece que tienes un desfase horario, porque te vas a dormir realmente tarde: tienes el tratamiento, tienes que comer, la conferencia de prensa y muchas otras cosas, y al final el día se hace larguísimo", defendió.
Y puso en valor que "es un maravilloso momento para el tenis italiano": "Ahora mismo somos muchísimos y creo que eso es lo más bonito que existe. Luego intentamos llevarlo lo más lejos posible, pero cada uno es un jugador totalmente diferente, con su propia forma de jugar y de estar en la pista", recalcó.
Sinner logró una nueva victoria de peso al imponerse con autoridad al ruso Andrei Rublev por 6-2 y 6-4, resultado que le permitió clasificarse para las semifinales del torneo, las segundas de su carrera sobre la tierra batida romana, el único torneo de Masters 1.000 que falta en su palmarés. EFE
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