Sinuhé Fernández, el "David Copperfield" del pelotòn de la Vuelta
Carlos de Torres
La Rábida.Palos de la Frontera (Huelva), 8 sep (EFE).- El famoso mago estadounidense David Copperfield, quien desaparece ante los ojos de multitudes y es capaz de ocultar la Estatua de la Libertad, tiene un "imitador" en versión ciclista en la figura de Sinuhé Fernández, corredor del Burgos Burpellet BH, plusmarquista de kms en fuga en la presente edición.
El mago y el ciclista desaparecen y aparecen. El truco de uno es la habilidad de crear ilusión en las mentes ajenas, la del otro es el espíritu combativo inherente a un corredor que solo mediante escapadas puede dar visibilidad en la Vuelta. Es la forma de hacer magia con presencia de la televisiòn para los equipos más modestos.
Un nombre original, único
El nombre Sinuhé significa "hijo del "sicomoro" en egipcio antiguo. El sicomoro era un árbol sagrado en el Antiguo Egipto que representaba la protección y la vida. El nombre lo eligió el padre del ciclista por el personaje de la obra clásica "Sinuhé el egipcio".
"Sí, el nombre viene por el libro de "Sinuhé el egipcio", y lo eligió mi padre porque le pareció curioso. A mi me gusta porque es original, no conozco a nadie con el mismo nombre. Muchos tienen el mismo nombre, pero conmigo no hay confusión", comenta a EFE Sinuhé el ciclista asturiano nacido en Brañes, un pueblo de 50 habitantes vecino Oviedo, hace 26 años.
Un ciclista hecho a sí mismo
Sinuhé, orgulloso de su pueblo "pequeñito", empezó a montar en bicicleta con 11 años en el club ciclista Ciudad de Oviedo. Perteneció a él hasta los 18, segundo año de juvenil. Luego pasó al Gizarte, donde estuvo 4 años, después al Kern Pharma, al Cortizo y finalmente al Burgos Burpellet BH, donde entró en 2023.
"Yo siempre había andado en bici, pero tampoco me llamaba mucho la atención la competición. A los 11 años me decidí a probar, me gustó y hasta ahora. Me hice a mi mismo, a mi padre le gustaba la bici pero nunca compitió", explica Sinuhé en la jornada de descanso de la Vuelta en Sevilla.
El asturiano decidió hacerse ciclista al comprobar que le gustaba entrenar y competir, vio una salida profesional a este deporte.
"Acepté los sacrificios que hay que hacer para llegar a ser ciclista. Siendo sub'23 vi que podría tener una oportunidad clara para ser profesional y decidí apostar por el ciclismo profesional. Dejé los estudios de magisterio y me centré en la bici. Tampoco me gustaba demasiado lo que estudiaba, de momento las cosas me están saliendo bien como ciclista".
Me gusta escaparme, y el equipo lo pide
Ahora Sinuhé lleva 3 años como profesional y sueña en alto. Acepta la comparación con David Copperfield, considerado el mejor ilusionista del mundo.
"Acepto la comparación (risas). Me gusta escaparme, ir por delante, y además muchas veces me lo pide el equipo. Lo acepto con agrado, somos un equipo invitado en la Vuelta y para nosotros es importante dejarnos ver, y también para los patrocinadores porque son muchas horas de exposición en televisión. Por mi parte, encantado.
La estrategia de las escapadas tiene que ver también "por el tema de los puntos UCI, pues para ser invitados a las grandes carreras tienes que estar entre los 30 primeros en el ránking. Para nosotros es muy importante estar ahí. Toma importancia ir a carreras en Asia, vitales para sacar esos puntos".
"Yo por suerte corro bastante en España y me ahorro esos viajes a China y esas zonas que, solo con la paliza del viaje, ya llegas muerto. Hay otros compañeros que sí que hacen esos viajes, que son un marrón tremendo".
Mi familia y amigos se ponen contentos cuando me ven en fuga
Las hazañas de Sinuhé no pasan inadvertidas para el entorno del asturiano, ya que les "regala" muchas horas de presencia en televisión.
"Mi familia y mis colegas se ponen muy contentos cuando soy protagonista de la escapada, comprueban que estoy ahí. También me escribe mucha gente, me animan, una cosa que agradezco mucho porque ql final te tiras mucho tiempo fuera de casa".
Sinuhé tiene contrato con el equipo burgalés hasta final de temporada, y espera recibir una oferta para renovar.
"Tengo contrato y cuando termine la Vuelta se hablarán las cosas. De momento estoy centrado en la carrera, quiero hacerlo lo mejor posible. La cabeza tiene que estar en el día a día".
La vida en Brañes, "un pueblo pequeñito"
Sinuhé, quien declara su admiración por el ecuatoriano Richard Carapaz por su forma de correr, habla con emoción de Brañes, su pueblo natal, a pocos kilómetros de Oviedo.
"Mi pueblo es muy tranquilo, lo único malo es que tengo que coger el coche para todo, para cuando quiero ver a un amigo o cualquier cosa, porque allí gente de mi edad no hay prácticamente. Mis amigos están en pueblos de alrededor, más grandes, y tengo que hacer 5 minutillos de coche". EFE
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