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Siria concluye que la bofetada de un agente mató a un detenido en un polémico caso

Siria concluye que la bofetada de un agente mató a un detenido en un polémico caso

Damasco, 20 ago (EFE).- El Ministerio del Interior de Siria reconoció este jueves que una bofetada propinada por un agente provocó la muerte de Mohamed Husam al Din Ghamira, un joven hemofílico detenido que falleció el pasado domingo en una comisaría de Al Haffah, cerca de Latakia, algo que ha desatado una ola de indignación por la falta de rendición de cuentas.

El ministerio informó de que el agente, identificado únicamente por las iniciales A.G., ha sido detenido y puesto a disposición de la Justicia después de que una investigación interna concluyera que el golpe que propinó a Ghamira causó su muerte.

Según la institución, que aseguró que la ley "se aplicará a todo el personal del ministerio sin excepción", A.G. infringió las instrucciones oficiales y el código de conducta que prohíbe el trato humillante o abusivo hacia los arrestados.

El pasado lunes, el Ministerio del Interior había informado de la detención de siete personas para ser interrogadas por la muerte de Ghamira y había creado un comité de investigación de cuatro miembros con un plazo de 72 horas para esclarecer lo ocurrido.

Ahora, sin embargo, la nueva comunicación solo identifica a un agente como responsable y describe el hecho mortal como una bofetada, una versión que contrasta con el relato de la familia, que sostiene que Ghamira fue golpeado durante los tres días que permaneció detenido.

Los familiares también aseguran que las autoridades de la comisaría habían sido advertidas previamente de que el joven padecía hemofilia, un trastorno de la coagulación que aumenta el riesgo de hemorragias.

El ministro de Gestión de Emergencias, Raed al Saleh, había señalado que Ghamira murió a causa de hemorragias cerebrales y gastrointestinales.

El joven había sido detenido por una denuncia de robo de dinero y había sido voluntario de la Defensa Civil siria, conocidos como los cascos blancos.

La muerte provocó una fuerte reacción en las redes sociales y entre responsables del Gobierno como el ministro del Interior, Anas Khattab, quien había prometido sancionar con firmeza cualquier abuso de poder, mientras que Al Saleh aseveró que "no habrá impunidad en la nueva Siria".

La diferencia entre los siete miembros del personal inicialmente detenidos y el único investigador ahora remitido a la Justicia, así como entre el relato familiar de una serie de golpes y la versión oficial de una sola bofetada, mantiene abiertas las dudas sobre el alcance de la investigación.

En particular, la nueva versión no aclara si la asunción de responsabilidad penal alcanza también a posibles superiores o responsables de la cadena de mando, o si queda limitada al investigador identificado por el Ministerio del Interior.

El caso se produce en un contexto en el que las nuevas autoridades sirias han prometido acabar con los abusos cometidos durante décadas por los aparatos de seguridad y avanzar hacia una mayor rendición de cuentas. EFE

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