Somalia confía en la alerta temprana para reducir muertes y daños materiales por El Niño
Augusto Morel
Mogadiscio, 3 nov (EFE).- Somalia confía en un sistema de alerta temprana para anticiparse a El Niño y minimizar la pérdida de vidas y medios de subsistencia por ese fenómeno climático, que se prevé que azote con especial intensidad el centro y sur del país este mes mediante inundaciones que pueden ser devastadoras.
En una entrevista con tres medios internacionales, incluida la Agencia EFE, en la capital, Mogadiscio, el director ejecutivo del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia de la Agencia de Gestión de Desastres de Somalia (SoDMA), Hassan Isse, remarca la puesta en marcha de una campaña que, desde junio pasado, advierte sobre El Niño para pasar de reaccionar a anticipar los desastres naturales.
El Niño es un cambio en las dinámicas atmosféricas causado por el aumento en la temperatura del océano Pacífico.
"En años anteriores siempre actuábamos después del desastre: los recursos se movilizaban tras la catástrofe, la respuesta llegaba después y la evaluación se hacía 'a posteriori'. Ahora nos anticipamos", afirma Isse en la sede de la SoDMA.
La SoDMA recopila cientos de datos climáticos de todo el país a diario en sus instalaciones de la llamada Zona Verde de Mogadiscio, un vasto recinto amurallado que alberga, bajo estrictas medidas de seguridad, oficinas de la ONU, embajadas extranjeras y organizaciones internacionales junto al Aeropuerto Internacional Aden Adde.
La agencia realiza después análisis y monitorea la situación para prever si una emergencia climática se mantiene a lo largo del tiempo.
"No queremos confundir ni alarmar erróneamente a la población. Nos aseguramos de emitir la advertencia catorce días antes del escenario previsto, junto con la financiación anticipatoria disponible", subraya el funcionario.
Además de emitir informes, el principal método de alerta es el envío de mensajes de texto a zonas donde se espera que impacte el evento climático, lo que permite a la población desplazarse de forma preventiva.
"Con siete días de antelación activamos los planes de preparación local y los recursos necesarios preposicionados en los lugares correctos. De modo que, cuando el desastre golpea en el 'día cero', intentamos minimizar la pérdida de vidas y medios de subsistencia", remarca Isse ante una pregunta de EFE.
Casi cuatro millones de desplazados internos
Para noviembre, la SoDMA anticipa lluvias intensas e inundaciones en el sur de Somalia, especialmente en zonas que atraviesan la región de Hiran (centro, estado de Hirshabelle) hasta el estado de Jubaland (sur).
Paradójicamente, zonas del centro, como el estado de Galmudug, se recuperan aún de una "sequía muy severa", aseveró Isse.
"Ahora volvemos a hablar de El Niño: exactamente los mismos lugares y zonas afectados por la sequía prolongada sufren ahora inundaciones y riadas repentinas", lamenta.
La agencia estima que Somalia tiene unos 3,84 millones de desplazados internos, entre quienes huyen por desastres naturales y el conflicto yihadista que sufre el país, y proyecta que las riadas provocadas por El Niño pueden desplazar hasta 900.000 personas más.
Según el director ejecutivo, la previsión de lluvias "por encima de lo normal" se cifra en el 90 %.
"No sabemos cómo evolucionarán las cosas. Prever un 90 % de probabilidades de lluvia por encima de la media no significa automáticamente que vaya a ocurrir en ese 90 %. Las cosas pueden cambiar, pero la previsión de lluvias por encima de lo normal se mantiene en torno a ese 90 %", admite.
La falta de recursos limita la capacidad de maniobra de Somalia, que históricamente dependía de financiación de actores internacionales como EE.UU. con la desaparecida Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), la Unión Europea o el Reino Unido.
"Para El Niño de 2023 contábamos con recursos suficientes. Teníamos financiación de USAID, que cubría entre el 54 % y el 60 % de los fondos para Somalia", relata Isse.
"Eso ya desapareció. La UE y el Reino Unido también están reduciendo sus fondos debido a los conflictos globales: la guerra en Ucrania, la guerra en Gaza, Sudán, Yemen, y ahora el cierre de la zona de Ormuz por el conflicto con Irán", agrega.
La SoDMA calcula que para El Niño necesita ahora unos 280 millones de dólares (250 millones de euros) y, hasta ahora, sólo ha logrado recaudar 7,9 millones de dólares (7,08 millones de euros), lo que representa menos del 3 % del total necesario.
Para llegar al monto requerido, el Gobierno impulsa iniciativas locales para movilizar recursos, incluida la ayuda de la diáspora, que se canalizan a través del Fondo Nacional de Gestión de Desastres de Somalia.
"Es un proyecto piloto. Si tiene éxito, esperamos ganarnos la confianza de los donantes y socios para aplicar esquemas similares", apunta el director ejecutivo.
En 2023, recuerda, unas 2,5 millones de personas resultaron afectadas y cerca de dos millones fueron desplazadas por las inundaciones de el Niño, que causó unos 200 muertos.
"Las fuertes inversiones realizadas en los últimos quince años fueron arrasadas por las inundaciones de 2023, incluidos los puentes (...). Todavía nos estamos recuperando", remarca Isse.
"La gente -lamenta- apenas tiene tiempo para recuperarse de los impactos. La sequía termina y en pocos meses volvemos a hablar de inundaciones. Es una secuencia sin pausa ante las crisis acumuladas en este país". EFE
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