Starmer no enfrentará investigación parlamentaria por "mentir" a la Cámara sobre Mandelson
Londres, 28 abr (EFE).- El primer ministro británico, Keir Starmer, no enfrentará una investigación parlamentaria por las acusaciones de haber mentido a sabiendas en la Cámara de los Comunes (baja) sobre el nombramiento del exministro laborista Peter Mandelson, con vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein, como embajador británico en Estados Unidos.
Los diputados rechazaron este martes por 335 votos en contra, frente a 223 a favor, una moción presentada por el Partido Conservador para someter a Starmer a una investigación ante el tribunal ético del Parlamento, después de que los parlamentarios laboristas recibieran órdenes internas para oponerse.
El jefe del Gobierno británico, que ya goza de una enorme impopularidad, se encuentra bajo presión tras conocerse que Mandelson fue nombrado embajador en Washington pese a no haber superado los procesos de seguridad debidos, lo que ha provocado una serie de dimisiones en el seno del 10 de Downing Street (su residencia oficial) y del equipo cercano de Starmer.
El exjefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, que renunció al cargo en febrero, declaró este martes en un comité parlamentario haber cometido un "grave error" al recomendar el nombramiento de Mandelson como embajador, pero insistió en que nunca se les pidió a los funcionarios que "se saltaran pasos".
La líder de la oposición, Kemi Badenoch, del Partido Conservador, ha acusado a Starmer de haber "engañado" a la Cámara al decir que la verificación de antecedentes de Mandelson se llevó a cabo de manera adecuada, mientras que los laboristas tildaron el intento de investigación de "maniobra política desesperada".
Pero la presión sobre el primer ministro también viene de su propia bancada, pues catorce diputados laboristas se rebelaron contra el Gobierno y votaron a favor de iniciar la pesquisa contra Starmer.
Otros, por su parte, criticaron que se les hubiese impuesto la disciplina de voto y sugirieron que debía ser el propio Starmer el que remitiese voluntariamente su caso al llamado Comité de Privilegios, que actúa como el tribunal ético de los Comunes, para "limpiar su nombre".
En el sistema británico, mentir a sabiendas en el Parlamento está considerado una infracción grave y se considera un "desprecio" a la Cámara, lo que tradicionalmente desemboca en una dimisión.
El caso más reciente es el del ex primer ministro británico Boris Johnson y las fiestas celebradas en Downing Street durante la pandemia de la covid-19, que acabó dimitiendo en 2023 tras conocerse las conclusiones del informe del Comité de Privilegios. EFE
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