Sudáfrica vota en elecciones locales que medirán la popularidad del Gobierno de coalición
Nairobi, 3 nov (EFE).- Más de 29 millones de personas están llamadas este miércoles a votar en las elecciones locales de Sudáfrica, que medirán la popularidad de los partidos del Gobierno de coalición encabezado por el histórico Congreso Nacional Africano (CNA), en declive en los últimos procesos electorales.
Un "número sin precedentes" de 136.790 candidatos, repartidos entre 546 partidos políticos y candidaturas independientes, competirán por escaños en ocho municipios metropolitanos, 44 municipios de distrito y 205 municipios locales, según la Comisión Electoral Independiente (IEC, en inglés) sudafricana.
En torno a 24.000 colegios electorales abrirán sus puertas desde las 07:00 hora local (05:00 GMT) hasta las 21:00 hora (19:00 GMT).
Este lunes y el martes, sin embargo, votan ya por adelantado 2,6 millones de jubilados, enfermos graves, personas con discapacidad física, mujeres con embarazos avanzados, trabajadores de servicios esenciales con turno asignado el día de los comicios o personal de medios de comunicación.
Una de las elecciones "más importantes"
"Se trata de uno de los procesos electorales más importantes en la historia democrática de nuestro país", afirmó el lunes el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en su carta semanal dirigida a la nación, en la que animó a sus compatriotas a acudir a las urnas de manera "pacífica".
En los anteriores comicios municipales de 2021, sólo el 45,79 % de los votantes ejercieron su derecho democrático.
La cita electoral servirá para medir la popularidad de un CNA que ya sufrió una debacle en las elecciones locales de 2021, cuando recibió menos del 50 % de los votos por primera vez desde el establecimiento de la democracia constitucional en el país en 1994.
Esta tendencia se confirmó en los comicios generales de 2024, cuando también perdió por primera vez la mayoría absoluta y se vio obligado a formar una coalición junto con la Alianza Democrática (AD) -partido asociado a la minoría blanca y principal fuerza opositora hasta 2024- y otras ocho formaciones menores.
Tras esta pérdida de apoyo se encuentran sus graves escándalos de corrupción, los problemas económicos y de seguridad, y la deficiente gestión de los ayuntamientos a nivel local, especialmente por las deficiencias en la prestación de servicios básicos como la electricidad o el agua.
Desde la formación de ese Ejecutivo de unidad nacional, la coalición ha afrontado numerosos retos en un contexto de fragmentación parlamentaria y creciente presión para mantener la estabilidad institucional, con fricciones entre el CNA y la AD, que llegaron a retrasar la aprobación de varias partidas presupuestarias.
Violencia política y xenófoba
Estas elecciones llegan en un momento marcado por un escenario de violencia política y xenófoba.
Ramaphosa lamentó este lunes que la corrupción que afecta a Sudáfrica haya dado lugar a "disputas por el poder y el acceso a los recursos" en el ámbito local, que a su vez ha generado "actos de violencia" como interrupción de sesiones municipales o el asesinato de candidatos, concejales y funcionarios.
Según la organización independiente Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), con sede en Suiza, Sudáfrica ha registrado al menos 43 asesinatos por motivos políticos en lo que va de año.
"Como nación, debemos unirnos para garantizar que los próximos comicios no se vean empañados por actos de violencia o intimidación", enfatizó el mandatario en la citada carta.
La violencia es por sí sola un problema recurrente en Sudáfrica, país que sufre problemas de desigualdad, pobreza y desempleo (33,6 % en el segundo trimestre de 2026).
El país registró 5.427 homicidios en el segundo trimestre de 2026 (unos 59 al día), según datos oficiales, y tiene una de las tasas de asesinatos más altas del mundo.
A esa realidad se suma la oleada xenófoba que vive el país desde el pasado abril, que ha ido acompañada de manifestaciones violentas, disturbios y asesinatos que han involucrado a migrantes y grupos antiinmigración.
Ante esa situación, Ramaphosa ordenó el 27 de octubre el despliegue de 510 militares en la ciudad de Durban (este), escenario de recientes disturbios xenófobos que causaron un inmigrante muerto, negocios saqueados y vehículos quemados.
Grupos antiinmigración culpan a los migrantes de los problemas económicos, las deficiencias en los servicios públicos y las altas tasas de criminalidad; e incluso han llegado a impedirles el acceso a la atención sanitaria y la educación en centros públicos.
Más de 260.000 ciudadanos de Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania y la República Democrática del Congo (RDC) fueron repatriados a sus países en los últimos meses por esa ola xenófoba, según datos oficiales de los respectivos gobiernos. EFE
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