Sudán pide "coordinación" con Egipto tras el bombardeo que mató a 72 mineros en frontera
Jartum, 13 oct (EFE).- El Gobierno sudanés controlado por la cúpula militar pidió este martes "mantener una coordinación continua" con Egipto tras el bombardeo efectuado el sábado por el Ejército egipcio, según organizaciones de derechos humanos, que provocó la muerte de al menos 72 mineros en una zona fronteriza con yacimientos de oro.
"Subrayamos la importancia de mantener una coordinación continua con la República Árabe de Egipto, en el espíritu de nuestras históricas relaciones fraternales", dijo en X el primer ministro sudanés, Kamil Idris, que expresó sus condolencias a las familias de los fallecidos "en el incidente ocurrido cerca de la frontera".
El jefe del Ejecutivo sudanés no hizo ninguna referencia a la causa de la muerte de los mineros, si bien recordó que el Consejo Soberano -el máximo órgano de gobierno- ha formado una comisión de investigación para esclarecer "las circunstancias exactas de esta tragedia".
La organización Abogados de Emergencia denunció esta semana que la Fuerza Aérea Egipcia efectuó el sábado un bombardeo contra mineros informales en el triángulo de Halaib, una zona fronteriza administrada de facto por Egipto pero que Sudán reclama también desde hace años, y apuntó que al menos 72 personas fallecieron en el ataque.
Egipto no ha reconocido hasta el momento el ataque, si bien las Fuerzas Armadas Egipcias indicaron anoche en un comunicado que ha empezado "la implementación de la tercera fase de la campaña a gran escala para combatir la minería ilegal de oro en el Desierto Oriental" egipcio.
La institución castrense afirmó que estas operaciones incluyen el lanzamiento de folletos de advertencia "para imponer la plena soberanía dentro de las fronteras del Estado egipcio y proteger sus bienes y riquezas nacionales", mientras que reafirmó "los profundos lazos" que unen a Egipto y Sudán.
Egipto es el principal aliado del Ejército sudanés en su guerra contra el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), mientras que también es un respaldo político fundamental para la legitimidad del Gobierno sudanés y ejerce de altavoz en las disputas internacionales que atañen a Jartum.
Tras el revuelo causado por este incidente, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, y el líder del Ejército sudanés, Abdelfatah al Burhan, mantuvieron una conversación telefónica en la que confirmaron la fortaleza de las relaciones entre ambos países, mientras que también se han establecido contactos a otros niveles.
El oro es una de las principales fuentes de ingresos de Sudán, por lo que más de dos millones de personas viven gracias a la minería artesanal para subsistir, especialmente tras el estallido de esta guerra que ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento de más de 14 millones. EFE
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