Sue Ellen Carpenter, la mujer que tomó de la mano a Maradona para el antidopaje en Boston
Albert Traver
Foxborough (EE.UU.), 26 jun (EFE).- La carrera internacional de Diego Armando Maradona tuvo un final abrupto en pleno Mundial de 1994 en Estados Unidos, cuando Sue Ellen Carpenter entró en la cancha de juego del ya demolido Foxboro Stadium para llevarlo de la mano al control antidopaje, en una imagen icónica que quedó para la historia del fútbol.
En la cultura popular, Carpenter -una joven rubia vestida con un uniforme blanco con una cruz verde- quedó asociada a la figura de una enfermera, aunque en realidad era una doctora que formaba parte del equipo de control antidopaje de la FIFA.
Fue un 25 de junio, al terminar el segundo partido de la fase de grupos en el que Argentina derrotó a Nigeria por 2-1 con un doblete de Claudio Caniggia, sellando su pase a octavos de final después de imponerse en su estreno por 4-0 a Grecia, con una de las dianas de Maradona.
Esos dos partidos se disputaron en el Foxboro Stadium, el antiguo hogar de los New England Patriots de la NFL en las afueras de Boston, demolido en 2002 para levantar en su lugar el Gillette Stadium, hoy una de las sedes del Mundial 2026.
Por ello, la Albiceleste había establecido en Boston su centro de operaciones.
Positivo por efedrina
Fue al terminar ese partido ante Nigeria cuando Carpenter entró en el césped en busca de Maradona, una escena poco habitual que después llevaría a la leyenda argentina a denunciar un complot en su contra una vez se conoció el positivo por un cóctel de estimulantes.
La imagen de un Maradona sonriente, aparentemente despreocupado, que tomó de la mano a esa mujer rubia camino al control antidopaje sería la última del campeón del mundo de 1986 con la camiseta argentina sobre un terreno de juego.
Días después se confirmó que había dado positivo por efedrina, una sustancia prohibida que, según el propio Maradona, había ingerido al tomar un medicamento para la gripe. El resultado le costó la expulsión del Mundial y marcó su adiós como jugador de la Albiceleste.
"No quiero dramatizar, pero créanme que me cortaron las piernas", dijo Maradona, en una de las frases célebres de la leyenda argentina.
"Creo que me sacaron del fútbol definitivamente. Tengo los brazos caídos, el alma destrozada. Quiero que les quede claro a todos los argentinos que no corrí por la droga, corrí por la camiseta", añadió.
Para Argentina, que venía de ser campeona en 1986 y subcampeona en 1990, fue un golpe traumático. Sin 'el Diego', todo se derrumbó: cayó derrotada en el último partido de la fase de grupos ante Bulgaria por 2-0 y quedó eliminada en octavos de final frente a Rumanía por 3-2.
¿Y la 'enfermera'?
En una época sin internet generalizado ni redes sociales, la mujer rubia que acompañó a Maradona permaneció durante años en el anonimato, reducida a la etiqueta de enfermera. De hecho, se la llegó a conocer con el pseudónimo de 'Ingrid Maria'.
Lo cierto es que en 1994 Carpenter ya era una doctora formada en las universidades de Columbia y Johns Hopkins, con trayectoria académica y un puesto como profesora asistente de endocrinología reproductiva, y que, con motivo de la Copa del Mundo, trabajaba en el control antidopaje.
Hoy, más de tres décadas después de aquel capítulo de la historia del fútbol escrito en Boston, Carpenter ejerce como especialista en medicina reproductiva en una clínica de Atlanta, ajena al ruido de haber sido la mujer que escoltó a Maradona al control antidoping. EFE
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