Santiago Aparicio
Redacción deportes, 14 jun (EFE).- Suiza habla de humillación ante Catar en su puesta en escena en el Mundial 2026, una oportunidad perdida en la primera jornada ante un rival menor que nunca había puntuado en una fase final y a la que solo pudo hacer un gol, y de penalti.
El gol en el tiempo añadido en su propia portería de Miro Muheim en pugna con el capitán Boualem Khoukhi amargó al combinado helvético que apabulló al combinado asiático en las estadísticas pero que se marchó del estadio sin la victoria que tenía en la mano. "Suiza, castigada por sus errores, sufre una humillación", asume el entorno helvético que se complica su panorama en Estados Unidos, Canadá y México.
No ha logrado grandes hitos la 'Nati' en las ediciones mundialistas pero es un habitual de las fases finales en las que suele progresar con frecuencia. Competitivo e incómodo para el adversario siempre ha atravesado la fase de grupos aunque no los octavos. Ahora, con el tropiezo frente al conjunto de Julen Lopetegui, no está tan claro.
Suiza se mide el jueves a Bosnia Herzegovina y cerrará su tramo inicial contra una de las anfitrionas, Canadá. No tiene ya margen de error en un cuarteto que tras la primera jornada tiene a todos los equipos igualados.
El técnico Murat Yakin y sus cambios, y el capitán Granit Xhaka son los principales cuestionados tras el estreno en el Mundial de Suiza.
"Perdimos el control en los últimos diez minutos y duele muchísimo porque fuimos nosotros los que entregamos el balón y dimos confianza a nuestros rivales", asume el preparador que rechaza que su equipo hiciera un mal juego.
La crítica se centra con el técnico. Sobre todo por retirar del campo a Dan Ndoye que fue uno de los que más peligro llevó durante la hora que estuvo en el terreno de juego. Y después sacó del campo a Ruben Vargas, otro de los destacados, a Ricardo Rodriguez y a Remo Freuler, a falta de un minuto, que estaban fuera cuando Catar consiguió empatar.
"Somos un equipo y no voy a culpar a los suplentes de la segunda parte por este empate. Además, fueron sustituciones para revitalizar al equipo. Simplemente necesitábamos defender mejor al final. Como es lógico, evaluaremos si estas decisiones, y los cambios en el once inicial, han afectado de alguna manera a la estabilidad del equipo", asume el técnico.
La falta de puntería es el lastre del conjunto europeo que solo fue capaz de marcar de penalti, transformado por Breel Embolo, a un conjunto flojo, uno de los más modestos, como Catar. "Dominamos el partido. Disparamos 27 veces pero no fuimos precisos. No sentenciamos el partido y también nos faltó algo de astucia", asume.
El capitán Granit Xhaka es el otro objeto de crítica. "Tuvimos muchas ocasiones pero poco a poco perdimos el ritmo, y eso no puede ocurrir a este nivel. Todos corrían sin rumbo fijo, cuando en realidad debíamos mantenernos en nuestras posiciones y hacer lo que nos pedía el entrenador. Necesitábamos paciencia, no perseguir el 2-0 a toda costa".
Xhaka achaca el revés encajado a una cuestión de disciplina. "Si falta disciplina todo se complica", dijo. "No hay que dar espectáculo.. ha sido una decepción", indica el capitán.
"Granit es mi capitán. Dirigió el juego y sus compañeros. Es un jugador especial", destacó Yakin el técnico de Suiza que hizo examen de conciencia en una jornada de reflexión, posterior a su debut en el Mundial 2026. EFE
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