Suspicacia y dudas imperan ante el "histórico" acuerdo petrolero entre Venezuela y EEUU
Caracas, 29 Ago 2026 (AFP) -
El "histórico" acuerdo petrolero firmado entre Washington y Caracas, que permitirá a Estados Unidos operar campos petroleros, genera dudas y suspicacias entre la población ante el hermetismo estatal, pero también esperanza por una anhelada recuperación económica.
El presidente Donald Trump informó la víspera que Estados Unidos tendrá el control mayoritario de 65.000 millones de barriles de las reservas de petróleo de Venezuela, en lo que describió como "el mayor acuerdo petrolero de la historia".
Venezuela detalló que el trato involucra 17 "campos estratégicos" y una inversión privada de 100.000 millones de dólares, destinados a revitalizar la deteriorada industria del país con las mayores reservas petroleras probadas en el mundo.
La negociación despierta inquietudes entre adeptos al chavismo, al concretarse en medio de la fuerte presión que ejerce Estados Unidos sobre el gobierno interino de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder en enero tras la caída de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense.
"No sabemos a quién va a favorecer eso, si es a Venezuela o a ellos (Estados Unidos)", dice a la AFP Jesús Salazar, un trabajador de seguridad privada de 68 años. "Tengo mis dudas, pero hay que esperar a ver qué va a pasar", confiesa.
Pese a la suspicacia de algunos militantes, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela ratificó este sábado su apoyo a la decisión.
"Acompañamos los mecanismos de recuperación productiva que priorizan los intereses nacionales y permitan superar el impacto de más de una década de sanciones económicas, medidas coercitivas unilaterales e injustos bloqueos", reza un comunicado publicado por el PSUV.
- Petróleo y pobreza -
Presionada por Washington, Rodríguez impulsó en los últimos meses reformas para los sectores del petróleo y la minería que abren estas industrias, otrora celosamente controladas por el Estado, al capital privado especialmente extranjero.
A la vez, Estados Unidos relajó las sanciones petroleras que había impuesto durante la administración de Maduro.
La producción petrolera reaccionó con un aumento del 29,8% desde enero hasta julio, cuando Venezuela alcanzó 1,2 millones de barriles diarios, aún lejos de los 3 millones que extraía a finales del siglo pasado.
El acuerdo busca recuperar esos picos de producción, pero analistas coinciden en que solo pasará en el largo plazo.
"El aumento de producción no se verá por lo menos (en) tres, cuatro años", estima el ingeniero Oswaldo Felizzola.
Este especialista petrolero ve con buenos ojos que Estados Unidos funja como un "garante" para las inversiones en Venezuela, que no ha logrado atraer grandes capitales en más de una década.
"Si no fuese así, esos campos no serían explotados en los próximos 10 o 15 años porque Pdvsa (Petróleos de Venezuela) no tiene los recursos económicos para hacerlo", apunta el profesor del Instituto de Estudios Superiores en Administración.
Una operación de tal magnitud puede acelerar la ansiada recuperación económica en Venezuela, aún golpeada por la brutal contracción de 80% que sufrió entre 2014 y 2021.
Es la esperanza de muchos venezolanos que apenas sobreviven con un salario mínimo mensual equivalente a 0,16 dólares y bonos estatales que alcanzan hasta 240 dólares mensuales, muy lejos de los 730 dólares que cuesta la canasta alimentaria, según estimaciones privadas.
"Si quieren el petróleo de acá, de Venezuela, tienen que pagarlo al costo que está, porque no es que Venezuela les va a regalar el petróleo", sostiene Carlos Baco.
Este trabajador público de 74 años espera que con estos ingresos petroleros, la economía mejore. Su bolsillo no ha sentido el efecto del aumento de la producción en los últimos meses.
"Hasta el momento no se ha visto nada, el consumo y la comida más cara (...) suben el dólar y suben los artículos, sube todo, el transporte, todo. Esto es imposible aquí", relata.
- Más dudas que certezas -
Delcy Rodríguez, quien calificó como "histórico" el acuerdo, adelantó que se prevén ingresos de 204.000 millones de dólares en tributos, pero no precisó ganancias por otros conceptos como las regalías.
Los escuetos detalles compartidos por las autoridades de Venezuela y Estados Unidos impiden medir correctamente su impacto.
Un aluvión de comentarios inundó las redes sociales con opiniones mixtas y alegatos que pasan por la pérdida de la soberanía, escasas ganancias y costos políticos.
Para el analista Elías Ferrer, la mera existencia de las inversiones es una buena noticia, a pesar de las condiciones.
"Sin lugar a dudas esto es mejor que antes, porque antes ese petróleo no se estaba explotando, si nadie lo está explotando, nadie está pagando regalías y nadie se beneficia de eso", comenta.
Estados Unidos impone las condiciones de la negociación, pero el beneficio para Venezuela dependerá de la implementación del acuerdo.
"¿Podría ser mejor que este acuerdo? Muy probablemente sí", añade Ferrer.
"Si todo se hace bien (...) será una gran oportunidad para Venezuela de ver resurgir su sector petrolero", opina la abogada Dolores Dobarro, exviceministra venezolana de Energía.
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