Tailandia se ofrece a ayudar a los militares de Birmania a normalizar los lazos regionales
Bangkok, 22 abr (EFE).- Tailandia anunció este miércoles que se ofrece a ayudar al gobierno militar de Birmania a normalizar las relaciones con la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN), cinco años después del golpe de Estado y en línea con las esperanzas de Naipyidó, que busca lavar su imagen tras unos comicios sin oposición.
El ministro de Asuntos Exteriores tailandés, Sihasak Phuangketkeow, de visita en Birmania (Myanmar), consideró que "esta transición es una oportunidad para un diálogo y una reconciliación más amplia dentro de Birmania, con el objetivo de mejorar la estabilidad en el país vecino", según el medio público local NBT.
La supuesta transición a la que alude Sihasak son los recientes cambios en el régimen birmano, tras la disolución de la junta hace dos semanas y la jura como presidente del militar golpista Min Aung Hlaing, después de unas elecciones sin oposición que el Ejército, que apenas controla la mitad del territorio, ha utilizado para defender la narrativa de una nueva era política.
En este sentido, el jefe de la diplomacia tailandesa anunció que se reunirá con los líderes de Birmania, entre ellos, Min Aung Hlaing, durante la visita oficial.
Sihasak también manifestó su apoyo a la reincorporación gradual de Birmania a la ASEAN (que no invita a los líderes militares a las citas importantes desde el golpe), tras hacer hincapié en la necesidad de reducir la violencia en la frontera (que genera un flujo de migración a Tailandia que Bangkok busca frenar) y de profundizar la cooperación en materia humanitaria y de seguridad.
Entre diciembre y enero pasados, la junta militar birmana celebró unas elecciones en un clima de represión y sin oposición representativa, cuyo resultado ha dado paso a un nuevo Gobierno dominado por la cúpula castrense.
El golpe de 2021 acabó con una década de transición democrática y exacerbó el conflicto que vive el país desde hace décadas, sumiendo a Birmania en una espiral de crisis y ostracismo internacional, que Min Aung Hlaing busca revertir con su presidencia al esperar un cuestionable mayor reconocimiento internacional. EFE
up/pav/cg
(foto)