Agencias

Taty Almeida, líder de Madres de Plaza de Mayo, descansa en paz en el lugar de su lucha

Taty Almeida, líder de Madres de Plaza de Mayo, descansa en paz en el lugar de su lucha

Buenos Aires, 20 jun (EFE).- Las cenizas de los restos de Taty Almeida, referente de las Madres de Plaza de Mayo, fallecida el pasado domingo, fueron esparcidas este sábado en el paseo público que ha sido por casi medio siglo escenario de su lucha por los derechos humanos en Argentina.

En un emotivo homenaje en la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo argentino, familiares, miembros de organizaciones de derechos humanos, fuerzas políticas y movimientos sociales y sindicales resaltaron la figura de Almeida como una de las mayores luchadoras por la causa de 'memoria, verdad y justicia' contra los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura militar argentina (1976-1983).

Para iniciar el homenaje, los presentes -algo más de un centenar de personas- dieron tres vueltas a la Pirámide de Mayo, en el centro de la plaza, la famosa "ronda" que las Madres hacen desde 1977 para reclamar por sus hijos desaparecidos a manos de la dictadura.

La ronda fue encabezada por una bandera de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, de la que Almeida era presidenta, llevada por familiares de Taty y el activista por los derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980.

También llevaron un retrato de Almeida, siempre sonriente y con su característico pañuelo blanco de las Madres en la cabeza.

Luego, un grupo de familiares y miembros de organismos de derechos humanos traspasaron las rejas alrededor de la Pirámide de Mayo para esparcir al pie del monumento las cenizas de Almeida.

A las rejas anudaron pañuelos blancos, algunos con la imagen de Taty y otros con la consigna 'memoria, verdad y justicia'.

Al homenaje acudieron, entre otros, Juan Manuel Abal Medina -jefe de Gabinete argentino entre 2011 y 2013-, y el diputado Horacio Pietragalla Corti -secretario de Derechos Humanos de Argentina entre 2016 y 2017-.

Luchadora incansable

"No nos han vencido" fue una de las consignas más conocidas de Taty Almeida en sus múltiples discursos en Argentina para brindar su apoyo a las luchas populares, de trabajadores despedidos y víctimas de violencia estatal.

Almeida falleció el pasado domingo a los 95 años. Sus restos fueron despedidos por cientos de personas que acudieron a su velatorio.

El martes pasado, su cuerpo fue cremado tras un oficio religioso en el cementerio capitalino de Chacarita.

Integrante de una familia de militares, Almeida se incorporó en 1979 a las Madres para denunciar la desaparición de su hijo Alejandro Almeida -un joven estudiante de Medicina y militante en el Partido Revolucionario de los Trabajadores-, ocurrida en julio de 1975 a manos de un grupo parapolicial.

Su compromiso con la búsqueda de la verdad comenzó durante la última dictadura en Argentina y se extendió hasta el presente desde su papel como presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, una de las tres escisiones del grupo original, entre las que también están las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo, conocidas por la búsqueda de bebés apropiados por el régimen de facto.

Con el grupo original de Madres, integrado por otras mujeres muy conocidas como Hebe de Bonafini -ya fallecida- y Estela de Carlotto -actual presidenta de Abuelas-, y con su pañuelo blanco en la cabeza, Almeida participaba cada jueves en las rondas en la Plaza de Mayo para reclamar por sus hijos desaparecidos.

"A mi me costó acercarme a Madres. Yo había ido dos veces a la ronda y vi que no estaba a sola. Me decidí y fui a la casa de las Madres", contó Almeida en una entrevista que dio al diario Página/12 por los 50 años del golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

"No me quiero ir sin tocar los huesos de Alejandro", había dicho en esa misma entrevista Almeida, que murió sin conocer el destino final de su hijo. EFE

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