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Tensión en Sudáfrica por inminentes protestas contra los migrantes

Tensión en Sudáfrica por inminentes protestas contra los migrantes

Durban, Sudáfrica, 30 Jun 2026 (AFP) -

La policía se ha desplegado en masa en Sudáfrica para prevenir disturbios este martes, fecha límite impuesta por grupos ciudadanos para que los migrantes se marchen, una campaña con tintes xenófobos que ha llevado a 25.000 personas a huir.

Estos grupos, que suelen empuñar bastones y escudos tradicionales zulúes, han anunciado numerosas concentraciones y han instaurado un clima de miedo entre los migrantes, a quienes acusan entre otras cosas de apoderarse del trabajo de los sudafricanos.

En el país viven alrededor de 3 millones de extranjeros, es decir, el 5,1% de la población, según estadísticas oficiales.

En grandes ciudades como Durban (este), Ciudad del Cabo (sur) o Johannesburgo algunos extranjeros se han refugiado en campamentos de desplazados improvisados o frente a sus consulados.

En Durban grupos de manifestantes vestidos con atuendos zulúes y armados con palos y escudos se reunieron en un parque al canto de "abahambe" que significa "Déjalos ir".

"Viajé un poco por África, todos estos países están destrozados y Sudáfrica es la América de África" declaró el manifestante Selwyn Anderson a la AFP.

El jubilado de 64 años cree que los extranjeros en situación irregular controlan muchos de los pequeños negocios del país.

Al menos dos mozambiqueños, un etíope y un malauí han muerto en actos violentos antiinmigrantes en las últimas semanas y varios gobiernos africanos han organizado repatriaciones.

"Decidí irme para evitar que me atacaran", explicó el lunes el malauí Peter Madsoan, de 45 años, mientras esperaba en Durban un autobús.

"Soy el sostén de mi familia en Malaui" y "es mejor irme que morir en Sudáfrica", aseguró el albañil.

A medida que se acercaba la fecha límite no autorizada del martes, miles de personas, en su mayoría malauíes y zimbabuenses, se congregaron en Ciudad del Cabo y Johannesburgo con la esperanza de regresar a casa.

Algunos dijeron que los propietarios de las viviendas los habían expulsado o que las empresas los habían despedido, por miedo a multas o ataques de grupos de vigilancia.

La zimbabuense Evelyn Chinooneka, de 29 años, ha acampado días con su bebé fuera del consulado de Zimbabue en Ciudad del Cabo.

"Llovió y ahora toda la ropa está mojada. Necesitamos que lleguen nuestros autobuses", afirmó Chinooneka, quien trabajó cuatro años en una granja.

La semana pasada, la líder del grupo antimigración March and March, Jacinta Ngobese-Zuma, advirtió que el 30 de junio se lanzaría "una marcha nacional" hasta que todos los extranjeros en situación irregular fueran deportados.

"No llamamos a la violencia", añadió.

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