Miguel Conceição
Lisboa, 7 jul (EFE).- El técnico español Roberto Martínez puso este lunes fin a su andadura al frente de la selección de Portugal, tres años en los que batió récords y ganó la Liga de las Naciones, pero en los que no estuvo a la altura en grandes citas como la Eurocopa y, más recientemente, el Mundial.
El propio Martínez anunció su marcha en la rueda de prensa tras la derrota y la eliminación del Mundial de 2026 en octavos de final ante España (1-0): "Es el final de un ciclo".
"Es cierto que es mi último partido con la selección de Portugal (...) Llegué a Portugal para ganar el Mundial y creo que, sin ganarlo, no tiene sentido continuar", afirmó Martínez desde Dallas (EE. UU.).
Martínez, que por entonces acababa de dejar el mando de la selección de Bélgica, fue presentado como nuevo seleccionador de Portugal el 9 de enero de 2023, en sustitución del dimitido Fernando Santos.
El técnico catalán heredó una selección que venía de un turbulento Mundial de Catar 2022, en el que fue eliminada en cuartos por Marruecos y que estuvo marcado por las desavenencias entre el capitán, Cristiano Ronaldo, y Santos, cuyo fútbol defensivo -que había asegurado el triunfo en la Eurocopa 2016- iba perdiendo adeptos en el país.
La filosofía ofensiva de Martínez, por su parte, se ganó a los portugueses ya en la fase de clasificación para la Eurocopa de 2024, en la que el entrenador batió un sinfín de récords.
Logró la clasificación más rápida de Portugal para una fase final, con tres partidos aún por disputar, la victoria más contundente -un 9-0 ante Luxemburgo- y once triunfos consecutivos, algo nunca antes registrado por el combinado.
Sus cifras en la fase de clasificación (32 goles a favor y solo dos en contra) lo situaron como uno de los favoritos para ganar la Eurocopa de 2024, pero Portugal flaqueó en el torneo, donde mostró dificultades a la hora de acercarse al área rival y rematar.
Esos problemas quedaron patentes en octavos, en los que se clasificó en la tanda de penaltis tras empatar a cero contra Eslovaquia, y en cuartos, cuando cayó en la tanda de penaltis ante Francia tras otro partido sin goles.
Aunque lejos del equipo que había sido en la fase de clasificación para la Eurocopa, Martínez pasó página con la conquista de la Liga de Naciones, la segunda para Portugal, al vencer a España en los penaltis tras un 2-2 en el tiempo reglamentario.
El técnico español tuvo después que guiar a la selección de Portugal en lo que sin duda fue el peor momento vivido por el conjunto, el fallecimiento del delantero Diogo Jota en un accidente de tráfico en julio de 2025 en Zamora (España), junto a su hermano, el también futbolista André Silva.
Fue con un equipo en luto como Roberto Martínez y Portugal lograron clasificarse para el Mundial de 2026, una cita relevante porque será la última que dispute su gran figura, Cristiano Ronaldo.
Empezaron con mal pie, con un empate ante la República Democrática del Congo (1-1), se impusieron con contundencia a Uzbekistán (5-0) y terminaron segundos del grupo tras el empate ante Colombia (0-0).
Los de Martínez derrotaron a Croacia en un dramático duelo (2-1, con un gol de los croatas anulado en el último suspiro), pero un tanto de Mikel Merino en el minuto 91 dio la victoria a España en octavos y supuso el final de su compatriota al frente de la selección lusa.
En total, fueron 45 partidos, con un balance de 30 victorias, nueve empates y seis derrotas.
Además, fue el seleccionador de Portugal que más rápido alcanzó la centena de goles, y terminó con 110 a favor y 36 en contra.
"Me llevo conmigo el nivel de consistencia, el número de goles, de puntos... Eso es muy difícil a nivel de selecciones", opinó este lunes.
"Me llevo un legado increíble y espero que los aficionados portugueses puedan recordar que el cuerpo técnico y yo intentamos darlo todo, la vida, durante estos años", concluyó. EFE
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