Óscar Maya Belchí
Chattanooga (EE.UU.), 27 jun (EFE).- La selección española concluyó su fase de grupos del Mundial con el objetivo cumplido, aunque con un camino diferente al imaginado. Del empate y las dudas ante Cabo Verde (0-0), a la goleada a Arabia Saudí (4-0) para recobrar confianza y el sufrimiento ante Uruguay (0-1) para certificar la primera plaza.
Un primer puesto del Grupo H que le hará jugar el día 2 de julio en Los Ángeles ante Austria o Argelia, la selección que finalice segunda del Grupo J. Primer escollo, evitar a Argentina, actual campeona, en dieciseisavos, conseguido.
Un camino de España en el Mundial que arrancó con un jarro de agua fría. El 0-0 ante Cabo Verde, selección a la que la expedición tenía en alta estima y acabó siendo segunda de grupo tras tres empates, cambió el paso de los de Luis de la Fuente.
De la tranquilidad y cartel de estar entre las favoritas a ganar el torneo a las críticas por el juego. Sin embargo, jugadores y cuerpo técnico mantuvieron confianza autocrítica y una conclusión común en el análisis: una falta de puntería extraña.
Y tenían razón. De 27 remates, siete de ellos a puerta, a tener un 50 % de conversión de gol respecto a remates a puerta contra Arabia Saudí.
Un partido en el que Luis de la Fuente hizo cuatro cambios en el once titular. Asumiendo errores. El primero, la posición de Pedri. De jugar cerca del '9' a bajar a la base con Rodri, donde repitió también contra Uruguay. Además, la apuesta por Gavi en el debut no volvió a repetirse y Álex Baena se convirtió en el dueño de la banda izquierda.
Los otros dos cambios, circunstanciales. Lamine Yamal fue titular por primera vez en cuanto se recuperó físicamente para ello, mientras que Pedro Porro ocupó el lugar de Marcos Llorente en el lateral derecho. Una titularidad en dicha posición volátil, dependiendo del rival y las características de cada jugador.
Cuatro goles frente a Arabia, con un 3-0 al descanso que hizo bajar el ritmo, en ocho remates a portería y menos totales que frente a Cabo Verde -22- que encarrilaron la clasificación de España para las eliminatorias.
Eso sí, aún tenía que confirmar su posición en el Grupo H, algo que hizo con una victoria sufrida y peleada ante Uruguay. "A veces hay que tirar más de garra", coincidieron los futbolistas, a la vez que reconocieron que no fue su partido más fino con balón.
Las estadísticas reflejan este pensamiento. Solo un remate más que Uruguay en el encuentro -6 a 5- y una efectividad máxima de cara a portería, ya que en el único disparo a portería logró el 0-1 de la victoria.
Álex Baena se estrenó como goleador, con la ayuda de Fernando Muslera, quien falló en el gol al medir mal el bote del balón en su intento de detener el esférico.
Un partido en el que Uruguay impuso su estilo agresivo y España no pudo dominar cómoda con el balón ni imprimir velocidad a la circulación de balón.
Aun así, pudo llevarse los tres puntos en su tercer partido consecutivo sin encajar gol en el Mundial. La primera vez en su historia en la que España no recibe ningún tanto en la fase de grupos.
El sello de identidad de una selección española que domina varios registros mientras aún persigue su mejor versión, esa que le hizo ser campeona de Europa en 2024 y que le hizo ganarse el cartel de una de las grandes favoritas a repetir éxito en el Mundial 2026. EFE
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