Washington, Estados Unidos, 26 Set 2026 (AFP) -
El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó el sábado el plan presentado por Teherán para reabrir en un plazo de siete días el estratégico estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
"Rechazo su propuesta", declaró Trump a periodistas frente a la Casa Blanca. Los dirigentes iraníes "quieren llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo terreno estrepitosamente", afirmó.
Irán había anunciado el viernes que había presentado una propuesta a Estados Unidos para reabrir Ormuz en un plazo de siete días, contados a partir de la validación del acuerdo.
"La elección corresponde ahora" a Washington, había declarado su jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, desde la sede de la ONU en Nueva York.
El presidente iraní Masud Pezeshkian había precisado por su parte que la propuesta se había elaborado "en coordinación" con el guía supremo Mojtaba Khamenei, último árbitro de las decisiones de la República Islámica, y que se había creado a tal efecto un equipo de seis miembros con "poder para tomar decisiones".
- ¿Reanudación de los bombardeos en noviembre? -
Como muestra de la persistente desconfianza entre ambos países, el presidente estadounidense había publicado el viernes en su red Truth Social un mapa en el que aparece Ormuz con el nombre "Estrecho Trump".
Esta vía marítima, por donde solía transitar una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, está en el centro del conflicto que Estados Unidos e Israel desencadenaron a finales de febrero con bombardeos sobre Irán. Desde entonces, la República Islámica reivindica el control del pasaje, y Washington impone en respuesta un bloqueo a los puertos iraníes.
Antes de la declaración de Trump, el Wall Street Journal, con fuente en funcionarios estadounidenses, había asegurado que el presidente estadounidense había rechazado la oferta iraní, por considerar que Teherán no cumpliría con sus exigencias.
Según el diario, Trump evalúa una reanudación de los bombardeos en Irán después de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre.
Washington no ha bombardeado territorio iraní desde el 1 de septiembre, cuando una serie de ataques causó cinco muertos y decenas de heridos durante una boda en el sureste del país, aunque hubo ataques contra buques en el estrecho de Ormuz.
Con la cercanía de las elecciones, Trump debe afrontar la creciente impopularidad de la guerra en Oriente Medio, que ha disparado el precio de los combustibles.
"La estabilidad de esta región vital está directamente ligada a la seguridad energética mundial", recordó el sábado el ministro de Relaciones Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, ante la Asamblea General de la ONU.
Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de petróleo crudo y gravemente afectado por las perturbaciones en los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb, exigió a los países hacer más para defender la libertad de navegación.
"La comunidad internacional ha estado ausente a la hora de asumir sus responsabilidades frente a todo lo que amenaza la paz y la seguridad internacionales", dijo.
Su par ruso, Serguéi Lavrov, dijo a su vez que Moscú está dispuesto a ayudar a estabilizar la situación en el estrecho de Ormuz.
"Necesitamos confianza en las relaciones entre los Estados del Golfo, los Estados árabes e Irán", afirmó ante la ONU.
- Vuelta al protocolo de acuerdo -
"Las medidas que Estados Unidos debe tomar no son nuevas" y "figuran ya todas en el protocolo de acuerdo" firmado en junio con Washington, había declarado el jefe de la diplomacia iraní al presentar su oferta.
Este entendimiento buscaba poner fin de manera duradera al conflicto, reabrir el estrecho de Ormuz y luego entablar negociaciones sobre el sensible tema del programa nuclear iraní.
Pero se vino abajo en torno a las condiciones de paso por la vía marítima.
El protocolo mencionaba el cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, donde el ejército israelí combate al grupo proiraní Hezbolá.
Preveía además el desbloqueo y el pago de activos iraníes congelados a raíz de la Revolución Islámica de 1979 -estimados en al menos 12.000 millones de dólares-, así como el levantamiento de las sanciones al petróleo iraní y el fin del bloqueo naval estadounidense contra Irán.
En una entrevista exclusiva con la AFP el martes, el portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hossein Mohebi, también insistió en el fin de los combates en Yemen.
Este país se ha convertido en el nuevo frente regional desde la reanudación en julio, después de años de calma, del conflicto entre los hutíes proiraníes y el gobierno yemení y su aliado, Arabia Saudita.
El movimiento antigubernamental lanzó en septiembre una ofensiva mortífera, consolidando su control sobre el estrecho de Bab el Mandeb, otro paso estratégico para las exportaciones de petróleo que conecta Europa con Asia a través del canal de Suez.
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