Agencias

Ucrania amarga el veraneo a los rusos y les obliga a buscar destinos alternativos

Ucrania amarga el veraneo a los rusos y les obliga a buscar destinos alternativos

Moscú, 31 ago (EFE).- La intensificación de los ataques de Ucrania contra tradicionales destinos turísticos para los rusos, como la anexionada península ucraniana de Crimea, obligaron este año a muchos viajeros a renunciar a sus vacaciones o buscarse alternativas a los lugares otrora repletos de veraneantes.

"Las ventas (de paquetes turísticos) se vieron afectadas principalmente por la situación de seguridad en las regiones sureñas, la accesibilidad al transporte, la situación ambiental, los problemas en los aeropuertos (con los retrasos de vuelos) y la escasez de combustible en las gasolineras", señalaron en la agencia Multitour.

El 3 de agosto siete personas, entre ellas tres niños, murieron en el balneario de Gelendzhik (mar Negro) cuando un dron enemigo explotó en una playa abarrotada de bañistas, tras ser supuestamente derribado por las defensas antiaéreas rusas.

Crimea ya no es el destino masivo ruso

Según datos de Intourist, citados por la agencia Interfax, Crimea, lugar habitual de veraneo de los rusos desde tiempos soviéticos, es la más castigada por la caída de las ventas, que se desplomaron un 67 %.

Los expertos destacan que el mes de julio fue el más difícil para el sector hotelero de la península, conocida por su clima templado y subtropical. La ocupación hotelera cayó a niveles críticos y, aunque los precios bajaron, los turistas optaron masivamente por destinos alternativos.

Según la consultora Umbrella Consulting Group, la ocupación hotelera en Crimea durante dicho mes experimentó un descenso catastrófico. Los apartahoteles registraron una ocupación de tan solo el 35 % y los hoteles de cuatro estrellas, del 45 %.

Ni siquiera el segmento premium se libró de la crisis: los hoteles de cinco estrellas solo registraron una ocupación del 42 %, un 30 % menos que el año anterior. Estas estadísticas contrastan mucho con las de junio, cuando la ocupación hotelera superaba el 60 %.

La situación tampoco mejoró en agosto, pues según la Asociación Hotelera de Crimea, la ocupación hotelera durante este mes fue de tan solo el 30 %.

Pero la cifra que más alarma a los expertos está relacionada con las cancelaciones, que según algunos informes llegaron a alcanzar el 80 %. Esto significa que incluso los pocos turistas que habían planeado un viaje cambiaron de opinión en el último momento.

El presidente de la Asociación Hotelera de Crimea admitió que la región sólo podrá alcanzar los niveles de flujo turístico de la era soviética (8 millones de turistas al año) en unos diez años.

En busca de sol y playa

Pese a las dificultades para un veraneo seguro y accesible, las vacaciones de sol y playa siguen en la lista de las prioridades turísticas de los rusos.

"Los viajes a la costa siguieron siendo una prioridad esta temporada; los turistas no abandonaron sus vacaciones de playa", señalaron en la agencia Coral Travel.

Uno de los destinos preferidos de los rusos sigue siendo el balneario de Sochi, en el mar Negro, que también se vio perjudicado por las consecuencias del recrudecimiento de los ataques ucranianos contra la infraestructura en el sur del país.

Según la agencia Multitour, las ventas de los viajes a Sochi este verano disminuyeron entre un 10 % y un 15 %. No obstante, en comparación con el desplome de las ventas en Crimea, Sochi aún se mantiene a flote, indican los analistas.

A la vez, cada vez más turistas optan por unas vacaciones en la localidad de Anapa, también en el mar Negro.

"Anapa se convirtió en una alternativa más asequible a Sochi. La demanda ha aumentado significativamente en comparación con el año pasado", indicaron en Coral Travel.

Los turistas que sí pudieron costearse un viaje al exterior, optaron por veranear en Turquía, Egipto o las costas de la región separatista georgiana de Abjasia.

Sin vacaciones a la vista

La incertidumbre sobre la seguridad de los destinos y la carestía de los precios hizo que muchos rusos renunciaran por completo a las vacaciones de verano o las pasaran en sus dachas o casas de campo.

Según las encuestas, más del 55 % de los ciudadanos de este país no ha disfrutado de vacaciones este verano. A su vez, un 20 % habría preferido descansar en sus dachas, lejos del alcance de los drones enemigos. EFE

mos/ah

(foto)