Agencias

Ucrania celebra la Pascua ortodoxa con una tregua frágil a punto de expirar

Ucrania celebra la Pascua ortodoxa con una tregua frágil a punto de expirar

Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 12 abr (EFE).- Los ucranianos celebraron este domingo la Pascua ortodoxa, la quinta desde la invasión rusa, con los ojos puestos en el frente, en un momento en el que miles de familias permanecen separadas y en que se prevé que se reanuden las hostilidades con plena intensidad tras 32 horas de tregua parcial.

Muchas familias se reunieron el domingo para un desayuno festivo, después de que en las iglesias de todo el país fueran rociadas con agua bendita cestas con alimentos tradicionales, como huevos pintados, pan dulce y carne.

Desde el inicio de la tregua a las 16:00 horas del sábado (13:00 GMT) no se han registrado ataques con drones de largo alcance, por lo que en Leópolis y otras ciudades alejadas del frente la gente estaba más animada de lo habitual con ocasión de la mayor festividad religiosa del año.

Numerosas ausencias

Sin embargo, para muchos el Domingo de Pascua se vio marcado por ausencias dolorosas, sufridas de forma aún más aguda en un día que tradicionalmente los ucranianos acostumbran a reunirse con sus seres queridos.

En las iglesias ortodoxas y del rito greco-católico los retratos de soldados caídos en combate servían como recordatorio del coste de la guerra, mientras que los sacerdotes rezaban por aquellos que todavía están en el frente.

Además, miles de personas visitaron cementerios militares para decorar las tumbas de sus allegados muertos en defensa de Ucrania con huevos decorados y otros alimentos de Pascua, en señal de recuerdo y de la pervivencia de su vínculo.

"No hay fiestas cuando uno está en cautiverio", dijo a EFE Irina Novosiadlo, coordinadora de una asociación de soldados prisioneros y desaparecidos, durante un encuentro en Leópolis, uno de los muchos organizados en todo el país a lo largo del fin de semana.

"Cada día esperan quedar en libertad. Y nosotros tenemos que ser su voz entretanto" afirmó.

El intercambio de prisioneros del sábado trajo por fin buenas noticias a algunas familias, que fueron capaces de hablar con los 175 soldados liberados en el canje, tras años de aislamiento. Pero miles más permanecen cautivos.

"Tenemos sentimientos encontrados, pero aún así celebramos la Pascua lo mejor que podemos", dijo Natalia, una mujer en la sesentena, elegantemente vestida, que acudió al encuentro en Leópolis con su marido Yevhén.

"Rezo cada día y pido al Señor que ayude a liberar a nuestro hijo, así que no puedo ignorar la fecha", declaró a EFE.

Explicó que ha perdido su hogar y todo cuanto poseía, que quedó atrás en el territorio ocupado por Rusia y que desde que se vio desplazada a Leópolis no se ha perdido ni una reunión en apoyo de los prisioneros de guerra.

El hijo de Natalia, Eduard -nombre en clave 'Stalker'-, fue capturado tras la rendición de la guarnición ucraniana en Mariúpol (sur) hace casi cuatro años. Desde entonces su contacto se ha visto limitado a cartas ocasionales y la espera continúa, ya que los canjes se producen de manera irregular, sin que el fin del conflicto esté a la vista.

Una tregua parcial

Muchos soldados compartieron en redes sociales fotos de la 'paska' -el tradicional pan de Pascua- enviada por sus familias o por voluntarios. Pese al alto el fuego formalmente en vigor, la mayoría se mantuvieron en sus posiciones junto a su armamento y a los puestos de comando de drones.

La intensidad de los combates se ha reducido, pero el Estado mayor ucraniano informó de al menos 28 asaltos rusos y más de 2.000 ataques con artillería y drones de corto alcance desde el inicio de la tregua.

Las tropas se están preparando ya para reanudar los combates a escala total después de que expire la tregua, pues Moscú ha dejado claro que no la extenderá más allá de la medianoche del domingo pese a la oferta de Kiev de continuarla.

"Los ocupantes están intentando reagrupar sus fuerzas y transferir reservas", escribió el analista militar Oleksandr Kovalenko para el Grupo Resistencia Informativa, en un momento en el que ambas partes parecen estar usando la pausa para mejorar sus posiciones.

En su discurso de felicitación por la Pascua, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, manifestó la expectativa de que el año que viene la festividad pueda celebrarse en paz. Pero en Leópolis las esperanzas de este tipo son tenues.

"Esta tregua de Pascua es muy corta. Realmente querría que se convierta en un paso hacia el final de la guerra. Pero no hay confianza en la otra parte", dijo Natalia.

"Tengo parientes en Rusia y realmente quiero que vivan en paz", añadió. "Pero no quiero que invadan otros países y maten gente. Que Dios les haga soñar a ellos también con la misma paz con la que soñamos nosotros". EFE

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