Agencias

Ucranianos albergan poco optimismo ante la reanudación del diálogo con Rusia en Abu Dabi

Ucranianos albergan poco optimismo ante la reanudación del diálogo con Rusia en Abu Dabi

Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 8 nov (EFE).- Los ucranianos no esperan grandes avances en las negociaciones con Rusia, que se reanudarán el próximo martes en Abu Dabi tras ocho meses de interrupción, pero confían en que la recuperación del pleno control por parte de los demócratas del Congreso de EE.UU. permita aliviar la presión de Washington sobre Kiev para que haga concesiones a Moscú.

"Observamos una diferencia demasiado grande entre las posiciones de ambas partes y no hay indicios de un acercamiento inminente", declaró a EFE Oleksi Melnik, exasesor del Ministerio de Defensa y experto sénior en seguridad internacional del Centro Razumkov.

"Esto se refiere principalmente a los rusos, que siguen manteniendo una postura intransigente y poco constructiva, ya que no muestran ninguna intención de poner fin a los combates", sostuvo.

No se esperan avances

Las autoridades de Kiev ya han advertido de que no deben esperarse resultados rápidos de las negociaciones previstas para los días 10 y 11 de noviembre entre las delegaciones ucraniana, encabezada por Rustem Umérov, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, y rusa, liderada por Vladímir Medinski, asesor del presidente Vladímir Putin y conocido defensor del imperialismo ruso.

El mejor resultado posible podría ser un acuerdo para nuevos intercambios de prisioneros de guerra o una tregua local limitada, similar a la acordada recientemente en la ocupada localidad ucraniana de Oleshki, en la sureña región de Jersón, señaló Melnik.

Sin embargo, la participación de Medinski no augura avances reales hacia la paz, dado que habitualmente se limita a reiterar la postura de Putin.

El ex primer ministro Arseni Yatseniuk ha calificado las negociaciones de una mera simulación de diálogo.

"Rusia, utilizando sus propios misiles balísticos y los norcoreanos, intentará presionarnos para que capitulemos", señaló el domingo en la red social X.

"No espero nada de las negociaciones", declaró a EFE desde Kiev también Inna Kolbasova, de 50 años, cuyo hijo regresó recientemente del cautiverio ruso.

"Toda mi vida consiste en sobrevivir. Hay muy poca electricidad y calefacción. Los misiles balísticos y las constantes alertas aéreas desmoralizan", añadió la mujer, que sigue oponiéndose a cualquier concesión unilateral a Rusia.

El papel de Estados Unidos

La participación de Estados Unidos como mediador en las negociaciones genera desconfianza entre la mayoría de los ucranianos.

Según una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev, el 61 % de los ucranianos considera que Estados Unidos está presionando a Ucrania para que haga concesiones a Rusia.

Solo el 32 % cree que Washington cumplirá las garantías de seguridad que pudiera ofrecer a Ucrania en el marco de un eventual acuerdo.

Esta presión sobre Ucrania probablemente disminuirá tras la derrota de los republicanos en las elecciones legislativas de mitad de mandato del pasado día 3, ya que el presidente estadounidense, Donald Trump, y su equipo tendrán mayores dificultades para impulsar con Moscú acuerdos empresariales lucrativos, afirmó Melnik.

Los intentos de resolver la guerra aplicando a Rusia una lógica puramente empresarial siempre han estado condenados al fracaso, señaló, al reiterar que solo más presión sobre Rusia, en particular a través de más ataques ucranianos a sus infraestructuras petroleras, puede hacer que Moscú tome más en serio las negociaciones.

Tanto los demócratas como algunos republicanos estarán ahora especialmente atentos a lo que Melnik describe como "corrupción al más alto nivel geopolítico".

La seguridad, en el centro del debate

Los analistas ucranianos se muestran escépticos ante la intención de Trump de revisar la arquitectura de seguridad europea, una idea planteada por su yerno y emisario en las negociaciones, Jared Kushner, como parte de los esfuerzos para poner fin a la guerra.

Según Melnik, los combates activos dejan poco margen para la diplomacia.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dejado claro que primero se debe abordar cómo poner fin a la guerra de Rusia, luego determinar cuál será la arquitectura de seguridad para Ucrania y qué garantías de seguridad recibirá el país y "solo después" se podrá debatir sobre una arquitectura de seguridad entre Europa y Rusia.

Sin embargo, Rusia rechaza esta secuencia propuesta por Ucrania.

El analista político Vitali Portnikov señala que Rusia utiliza sus exigencias como una cortina de humo para ocultar su intención de someter completamente a Ucrania.

"Rusia está dispuesta a negociar sobre ideas abstractas. Sin embargo, nadie en Washington puede explicar cómo conseguir exactamente que Vladímir Putin ponga fin a la guerra", subrayó en un análisis en vídeo. EFE

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