Un atentado "terrorista racista" provoca un muerto en Francia y agita la política del país
París, 23 oct (EFE).- Un atentado que la Fiscalía investiga como "terrorista racista" costó la vida a una persona este viernes en las afueras de París y heridas a otras cinco y agitó la vida política del país en medio de las tensiones por las revueltas en varias ciudades y en plena precampaña para las presidenciales del año próximo.
Un individuo armado con una metralleta de tipo Sten disparó varias ráfagas en diferentes puntos de Trappes y La Verrière, poblaciones de alto porcentaje de población de origen inmigrante.
Identificado como Kévin T., nacido en 1987 y con antecedentes policiales, aunque no por radicalismo, fue arrestado minutos más tarde en la vecina localidad de Coignières por agentes de la Brigada Anticriminalidad.
La mayor parte de las víctimas fueron heridas de gravedad, incluida una niña de doce años que recibió ocho impactos de bala y que se debate entre la vida y la muerte.
La Fiscalía Antiterrorista señaló enseguida el carácter racista de la acción y puso de manifiesto su premeditación. El sospechoso había preparado en su domicilio un artefacto explosivo casero, con tres bombonas de gas conectadas a un temporizador, aparentemente para hacerlo explotar cuando los agentes acudieran a registrarlo.
Aunque por ahora se desconoce si actuó en solitario, la Fiscalía indicó que ha arrestado a un familiar cercano al sospechoso.
Críticas a la ultraderecha
A medida que se iba conociendo que el autor de los tiroteos tenía en su punto de mira a personas de origen inmigrante, las críticas políticas apuntaron a la extrema derecha, acusada de crear un clima racista en el país.
Su líder, Marine Le Pen, que a primera hora publicó un mensaje de condena vago, se apresuró a matizarlo: "Los primeros elementos de la investigación sobre el asesinato y los intentos de asesinato de Trappes revelan un acto criminal de naturaleza terrorista agravado por el móvil abyecto del racismo. La justicia deberá ser implacable".
El primero en apuntar a la ideología ultraderechista fue el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, que lo consideró como "el primer intento de crimen masivo con connotación islamófoba" y atacó a quienes "aseguran que todos los males de la sociedad son culpa de los arabo-musulmanes".
El presidente francés, Emmanuel Macron, acudió también al lugar del atentado, que consideró "un punto de inflexión": "Es la primera vez en nuestro país que se comete un acto terrorista planificado para matar a nuestros compatriotas, a nuestros niños, solo por su color de piel o por su supuesta religión".
"No vamos a ceder ante las ideas que se instalan que justifican este tipo de comportamiento o que crean la atmósfera que puede justificarlos", dijo el presidente, que envió un mensaje de apoyo a la población de origen inmigrante: "Sois franceses, sois la juventud de Francia y esa es nuestra suerte. No bajéis la cabeza, el país os apoyará".
"El racismo mata", aseguró el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon.
El atentado se produjo en medio del tenso ambiente que vive Francia, en vísperas de una segunda jornada de manifestaciones que el Ejecutivo teme que desemboquen en actos violentos y vandálicos como los que tuvieron lugar el pasado fin de semana.
La Fiscalía Antiterrorista indicó que los heridos fueron trasladados a varios hospitales de la región y que su situación médica "no ha sido todavía estabilizada". EFE
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