Un Austria-Argelia en un Mundial, 44 años después del "Partido de la Vergüenza"
Kansas City, Estados Unidos, 27 Jun 2026 (AFP) -
El Argelia-Austria del sábado en Kansas City tiene gran trascendencia en lo deportivo, la clasificación para la siguiente fase, pero también un componente histórico: han pasado 44 años del "Partido de la Vergüenza" entre austríacos y alemanes, que fue fatal para los argelinos.
"Debemos informar a los jugadores de lo que Austria y Alemania hicieron en el Mundial 1982. La revancha deportiva es necesaria". Con estas palabras, pronunciadas en el sitio Dzair Tube, el mito de los Fennecs, Lakhdar Belloumi, puso voz al sentimiento general en el país norteafricano.
Ninguno de los 26 miembros de la selección actual había nacido cuando se disputó aquel partido, cuyo desarrollo, desenlace y consecuencias provocaron polémica y luego un gran escándalo.
No habían nacido, pero todos conocen la historia porque la herida sigue abierta.
Flashback.
Tras haber dado una gran sorpresa al vencer 2-1 a Alemania Federal, primera victoria de una selección africana sobre una europea en un Mundial, Argelia cayó 2-0 ante Austria y luego derrotó a Chile por 3-2.
Para aspirar a pasar a la segunda ronda, Argelia necesitaba un empate o una derrota de los alemanes frente a los austríacos, o, al contrario, una victoria por tres goles de diferencia de Alemania Federal en el último partido del Grupo 2.
Nada de eso ocurrió el 25 de junio en Gijón.
Después de la apertura del marcador de Horst Hrubesch en el minuto 11, los jugadores de ambos equipos no hicieron más que encadenar pases sin intentar ofensivas, bajo los abucheos del público. En las gradas, se agitaban billetes de pesetas en el aire y se cantaba "¡Que se besen, que se besen!".
- "Vergüenza", "Scham" -
En varios canales de televisión de todo el mundo, incluida en la ARD alemana, se pronunció la misma palabra: "Scham", es decir, "vergüenza".
El presidente de la federación argelina, indignado, denunció una parodia de partido.
Cuarenta y cuatro años después de la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, un diario español llegaría incluso a calificar el encuentro de "Partido del Anschluss" (anexión en alemán)...
Justo después del encuentro, el lateral alemán Paul Breitner se defendió: "El público es estúpido si no entiende que se trataba únicamente de clasificarse".
"¡Es un insulto!", clamó por su parte el seleccionador alemán, Jupp Derwall, cuando se le preguntó por un amaño.
"¡Por supuesto que hoy jugamos de forma táctica! Pero si, por esa razón, 10.000 hijos del desierto quieren montar un escándalo, eso demuestra simplemente que no han ido lo suficiente a la escuela", declaró Hans Tshak, jefe de la delegación austriaca.
"Resulta que un jeque sale de un oasis, que tiene derecho, por primera vez en 300 años, a saborear el ambiente de un Mundial, y que cree que ahora puede abrir su gran bocaza", añadió desde la superioridad.
Con el paso de los años, los ánimos se han calmado, pero el rencor argelino permanece. "Se parecía más a un partido amistoso que a un encuentro de Mundial. Lamentablemente, fue Argelia quien pagó el precio", explica a la AFP la antigua estrella del fútbol argelino Rabah Madjer, autor de un tanto en la épica victoria ante los germanos.
"Después de aquello, la FIFA modificó las reglas para evitar cualquier arreglo en el futuro", añade.
Argelia se enfrentó a Chile la víspera de ese Austria-Alemania, por lo que los vecinos centroeuropeos ya sabían de antemano qué resultado convenía a los dos.
Desde el siguiente Mundial, el de México 1986, los dos últimos partidos de un mismo grupo se disputan al mismo tiempo.
- "Pacto de no agresión" -
Con el tiempo también se han ido soltando las lenguas, hasta que Paul Breitner reconoció en 2006 el pacto: "En un momento dado, cada equipo empezó a administrar el marcador".
"Comprendo el descontento argelino, porque parecía que todo estaba arreglado. A mitad de la segunda parte, el partido se había vuelto imposible de ver. Era un verdadero pacto de no agresión", añadió un año más tarde el defensa teutón Karl-Heinz Förster.
"Digamos que se trató de un acuerdo parcial", intenta matizar ante la AFP el exguardameta austríaco Friedrich Koncilia.
"Los espectadores se dieron cuenta de que había una especie de 'alto el fuego' entre Alemania y Austria; un término mal elegido, porque hay tantas guerras en curso actualmente... Yo diría más bien que habíamos convenido no perder por más de 2-0", añade.
"Lo que ocurrió fue, por supuesto, doloroso, pero lo hemos asimilado bien. Supongamos que hubiéramos enfrentado a Túnez, Marruecos u otro país árabe; si hubiéramos estado en el lugar de Alemania y Austria, habríamos hecho lo mismo", admite ahora el antiguo delantero Salah Assad, también entrevistado por la AFP.
Cueriosamente, 44 años después, el destino ha querido que vuelvan a enfrentarse en un Mundial Argelia y Austria... ¡y un empate podría clasificar a los dos!.
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