Agencias

Un centenar de detenidos en una tarde de disturbios en una protesta juvenil en Barcelona

Un centenar de detenidos en una tarde de disturbios en una protesta juvenil en Barcelona

Barcelona, 24 oct (EFE).- Una concentración de cerca de 600 jóvenes en el centro de Barcelona, convocada por redes sociales, derivó esta tarde en saqueos en 14 comercios, barricadas, quema de mobiliario urbano y enfrentamientos con Mossos, que detuvieron a un centenar de personas, una cuarta parte de ellas menores.

La protesta, no comunicada, reunió en la plaza de Cataluña de Barcelona a centenares de jóvenes, la mayoría de ellos ataviados de color negro, a raíz de una convocatoria que circuló por redes sociales y en la que el Departamento de Interior ve un posible "espejo" de las protestas organizadas hoy en varias ciudades europeas, alguna de las cuales desembocaron en incidentes violentos.

La consellera de Interior, Núria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, comparecieron ante los medios para dejar claro que la protesta no busca defender ningún "derecho" ni guarda relación con la acampada por el acceso a la vivienda que está instalada desde hace semanas en la plaza Cataluña de Barcelona, sino que fue un episodio de "violencia gratuita y vandalismo".

Cerca de 600 jóvenes

En concreto, según detalló Parlon, los incidentes se iniciaron hacia las 18.00 de la tarde (16:00 GMT) y fueron protagonizados por cerca de 600 jóvenes -en el momento más álgido- que, sin ninguna organización ni siguiendo ningún tipo de manifestación, la emprendieron con los locales comerciales y el mobiliario urbano, hasta llegar a vandalizar y saquear 14 establecimientos del centro.

En total, los Mossos d'Esquadra detuvieron a un centenar de jóvenes por su presunta relación con los alborotos. El alcalde, Jaume Collboni, advirtió de que el Ayuntamiento se personará en los procesos judiciales que se abran y que los disturbios "tendrán consecuencias" para los mayores de edad y para los padres de los menores.

Los Mossos d'Esquadra desplegaron un amplio dispositivo de antidisturbios para hacer frente a los disturbios que pudieran desatarse en la concentración, una convocatoria -alentada con el lema "institutos indignados" que enarbolan los estudiantes de Francia en sus movilizaciones- que iban monitorizando desde hacía días.

Al desatarse los primeros incidentes, la policía catalana empezó a cargar contra los concentrados, que se dispersaron en grupos por los alrededores de la plaza Cataluña, perseguidos por los agentes antidisturbios, que cargaron contra algunos de ellos para frenar los incidentes.

Todo ello, entre una gran afluencia de ciudadanos y turistas que se encontraban en el centro de la ciudad esta tarde de sábado y a metros de la acampada por el derecho a una vivienda que desde hace semanas está instalada en la plaza Cataluña de Barcelona.

A raíz de los disturbios, la Guardia Urbana cerró los accesos a la plaza Cataluña de Barcelona -desde la plaza Urquinaona hasta Universitat- y los comercios de la zona, entre ellos El Corte Inglés, bajaron las persianas para evitar daños tras desalojar a los clientes. En algún caso, reforzaron también los escaparates con maderos.

El cierre de las tiendas para evitar los saqueos dejó a centenares de clientes atrapados en el interior de algunos establecimientos hasta que los incidentes les permitieron abandonar el local, en algunos casos por puertas traseras o de emergencia.

Los incidentes se fueron recrudeciendo conforme avanzaba la tarde y grupos aislados de manifestantes, con el rostro cubierto, destrozaron los escaparates de varios locales comerciales -de electrónica, ropa y calzado y ópticas- y saquearon la mercancía del interior.

En paralelo, los manifestantes prendieron fuego a mobiliario urbano y a toldos de terrazas, mientras montaban barricadas con contenedores de basuras, así como motos y bicicletas ardiendo.

Cierre de estaciones

En un mensaje a través de su cuenta de X, los Mossos d'Esquadra pidieron a los ciudadanos que no se acercaran a las inmediaciones de la plaza Cataluña y alrededores por grupos "violentos" de personas que estaban quemando contenedores, vandalizando mobiliario urbano y lanzando piedras a la policía.

A raíz de los actos vandálicos, se cerró la estación de Renfe de plaza Cataluña y la de Ferrocarriles de la Generalitat, por lo que los trenes no hacían parada en ese punto.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó en un mensaje a través de su cuenta de X los destrozos provocados en los incidentes: "La violencia no tiene cabida en Cataluña".

Por su parte, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó en un mensaje de X que los disturbios desatados en Barcelona demuestran que España necesita "un cambio" mientras apeló a la "convivencia", lo que a su parecer exige "responsabilidad y no alimentar a quienes la ponen en riesgo". EFE

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(Vídeo)(Foto)