Un coloso futurista, así es el estadio donde jugarán España y Austria en Los Ángeles
Mikaela Viqueira
Los Ángeles (EE.UU.), 1 jul (EFE).- Construido en los peores meses de la pandemia de la covid y considerado una obra maestra de la ingeniería moderna, las selecciones de España y Austria jugarán este jueves en el recinto deportivo más caro del mundo, un escenario vanguardista que promete una experiencia más allá del fútbol.
El rebautizado por la FIFA Estadio de Los Ángeles abre sus puertas a un duelo histórico tras su inauguración en septiembre de 2020.
Conocido como el Estadio SoFi, en la ciudad de Inglewood, partió de un megaproyecto de 5.000 millones de dólares sobre un terreno que diez años atrás permanecía completamente vacío. Pasó de la nada a albergar eventos de la talla de un Super Bowl en 2022 y repetirá como anfitriona de este evento el año que viene.
El complejo pertenece a la firma Kroenke Sports & Entertainment y funciona de manera habitual como la sede compartida de dos franquicias de la liga de fútbol americano (NFL, por sus siglas en inglés): Los Angeles Rams y Los Angeles Chargers, siendo de las pocas instalaciones que alberga a dos equipos de la misma liga.
Entre partidos de la NFL y competiciones deportivas, el SoFi también es hogar de los conciertos más populares que se celebran en la ciudad gracias a su capacidad de 70.000 espectadores.
Por ahí han pasado artistas como Beyoncé, Bruno Mars, Ed Sheeran, la colombiana Karol G o la superestrella del pop Taylor Swift, quien eligió este escenario para filmar su película de conciertos de la gira 'The Eras Tour', mientras que la agenda futura contempla la llegada de la banda surcoreana de K-pop BTS.
Su diseño destaca por un terreno de juego subterráneo que tuvo que excavarse a 31 metros de profundidad para evitar interferencias de rutas aéreas con el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, situado a unos poco más de 6,5 kilómetros de distancia.
El exterior lo decora un lago artificial que cumple una función tanto estética como operativa, ya que forma parte del sistema de reciclaje y filtración pluvial utilizado para el mantenimiento de las áreas verdes del complejo.
Una vez dentro, la "pantalla infinita" centra todas las miradas. Diseñada por Samsung, este elemento tecnológico se mantiene suspendido en forma de óvalo, pesa más de 1.000 toneladas y cuenta con una superficie de doble cara de 7.000 metros cuadrados, lo que permite visibilidad completa desde cualquier sección.
A diferencia de la superficie sintética utilizada habitualmente en la NFL, para el Mundial se instaló un sistema temporal de césped natural híbrido para cumplir con las normativas de competición impuestas por la FIFA.
Las comodidades y su diseño arquitectónico han impresionado durante la competición a equipos como Nueva Zelanda, cuyo seleccionador, Darren Shaun Bazeley, afirmó tras disputar el primer encuentro de fase de grupos contra Irán que se trataba del mejor estadio en el que había jugado nunca. EFE
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