Un kazajo y dos alemanes pugnarán por presidir la FIDE tras el cese del ruso Dvorkovich
Redacción deportes, 27 jul (EFE).- El kazajo Timur Turlov y los alemanes Jan Henric Buettner y Wadim Rosenstein, los tres empresarios, son los candidatos que pugnarán por primera vez por hacerse con la presidencia de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés) en las elecciones que se celebrarán el próximo 26 de septiembre.
Unos comicios que abrirán una nueva etapa en la FIDE después de que el ruso Arkady Dvorkovich renunciara la semana pasada a aspirar a un tercer mandato como presidente tras ser incluido en la lista de sanciones de la Unión Europea en el contexto de la guerra por Ucrania.
Dvorkovich fue viceprimer ministro de Rusia de 2008 a 2012, por lo que se le ha atribuido cercanía al Kremlin y a su presidente, Vladimir Putin, aunque al comienzo de la invasión de Ucrania se mostró en contra de la guerra.
Descabalgado de la carrera electoral, la partida queda en manos de Buettner, Rosenstein y Turlov, nacido en Moscú y presidente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán.
A Turlov se le concede el papel de candidato oficialista, puesto que iba a haber ido en tándem con Dvorkovich.
Tras su renuncia, anunció que pasaba a encabezar la lista acompañado por el indio Viswanathan Anand, cinco veces campeón del mundo en varias etapas entre 2000 y 2013 y quien desde 2022 ha sido vicepresidente, por lo ha pasado a ser el máximo responsable de forma interina de la FIDE hasta los comicios.
El ruso Kirsán Ilyumzhinov, quien dirigió la FIDE entre 1995 y 2018, hasta la llegada de Dvorkovich, amagó con presentarse a las elecciones al contar con la simpatía de Rusia, pero finalmente no formalizó su candidatura.
Estos son los tres nombres que se medirán en los comicios programados en Samarcanda (Uzbekistán) durante la Asamblea General de la FIDE:
Turlov, un magnate con negocios en el Nasdaq
El financiero kazajo, de 38 años y nacido en Moscú poco antes de la desintegración de la URSS, es el fundador y accionista mayoritario de la compañía financiera Freedom Holding Corp, que cotiza en el Nasdaq, la bolsa de las tecnológicas en Estados Unidos.
Desde 2023, preside la Federación de Ajedrez de Kazajistán, por lo que conoce los entresijos de la estructura federativa internacional, a la que quiere dotar de más estabilidad y unidad, además de emprender una mayor digitalización del ajedrez e implantarlo más en las escuelas.
Poco después de la invasión de Ucrania, renunció a la nacionalidad rusa, aunque Kiev lo incluyó en su lista de empresarios rusos sancionados. "Quiero construir puentes, no destruirlos", esgrimió en una entrevista hace un año.
Su aliado electoral es Anand, lo que refuerza su papel de aspirante continuista.
"Creo que Timur tiene la visión, la energía y la experiencia para mantener el impulso que hemos construido en los últimos años", remarca Anand.
Buettner, el fundador de Freestyle Chess
El empresario de Hamburgo, de 61 años, creó la empresa que sustenta el circuito que nació en 2024 con el aval del número uno del mundo, el noruego Magnus Carlsen, una alianza que podría ser un punto fuerte para su candidatura.
Buettner aboga por una reforma integral de la FIDE, por dar más peso y recursos a las federaciones nacionales y poner al servicio del organismo rector su capacidad de atraer inversiones.
Es visto como el más crítico con Rusia y cuenta con vicepresidente en su lista con el ajedrecista inglés Malcom Pein, partidario de rebajar la influencia rusa en la FIDE.
Rosenstein, promotor de eventos de ajedrez
Con 36 años, es el más joven de los tres aspirantes. Nacido en Zhytomyr (Ucrania), es propietario de varias compañías, entre ellas, WR Chess, promotora de torneos internacionales de élite y de campeonatos mundiales por equipos de ajedrez rápido desde 2022.
Rosenstein cuenta con el apoyo de la Federación Alemana de Ajedrez y su vicepresidente sería el chino el empresario chino Gordon Tang.
Se le achaca tener una postura más flexible sobre la participación de los ajedrecistas rusos en torneos oficiales.
También es partidario de fortalecer a las federaciones de cada país, organizar nuevos eventos, aumentar la inversión en el ajedrez y hacer realidad el sueño de llevar este deporte a los Juegos Olímpicos. EFE
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