Agencias

Un pueblo español se reúne en una misa funeral por las víctimas del accidente de tren

Un pueblo español se reúne en una misa funeral por las víctimas del accidente de tren

Urda, España, 31 Oct 2026 (AFP) -

Residentes y autoridades asistieron este sábado a una misa cerca de la localidad española donde ocurrió el choque de trenes de alta velocidad que dejó al menos 69 muertos.

Los bancos de la iglesia de San Juan Bautista, en Urda, en la provincia central de Toledo, lucieron llenos, mientras que decenas de personas más se congregaron fuera para escuchar la misa en memoria de las víctimas. Algunos se emocionaron hasta las lágrimas.

Los investigadores están analizando la causa de una de las catástrofes ferroviarias más mortíferas de Europa en lo que va de siglo, que se produjo el miércoles cuando un tren que viajaba de Madrid a Sevilla embistió a otro que estaba detenido.

El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, dijo a los dolientes que los días transcurridos desde la tragedia habían sido como "un Viernes Santo para todos", y reconoció que "no puede haber palabras que consuelen" a quienes han perdido a sus seres queridos.

"Queridas familias de los damnificados en el accidente ferroviario: no estáis solos. Está con vosotros la sociedad, lo mejor de la sociedad está con vosotros", afirmó.

También rindió homenaje a los equipos de emergencia y a los voluntarios, y agradeció los esfuerzos del personal sanitario, los bomberos, la policía y los equipos de rescate.

Fue "una auténtica oleada de solidaridad", dijo el prelado.

El presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el alcalde de Urda, Manuel Galán, estuvieron entre las autoridades que asistieron a la ceremonia.

Los habitantes de Urda, que tiene una población de alrededor de 2.500 personas, "están muy dañados, con mucho dolor y con muchas necesidades también de apoyo", declaró Galán a la televisión pública española antes de la misa.

Las autoridades han completado las autopsias de las 69 personas que murieron en el accidente, de las cuales 36 han sido identificadas.

Los familiares proporcionaron muestras de ADN para ayudar en el proceso de identificación, mientras los equipos de rescate siguen revisando los restos del tren.

Un farmacéutico del pueblo, Antonio García Colina, de 76 años, relató que se dirigió rápidamente en coche al lugar de la catástrofe para intentar socorrer a los heridos, y que vio a varias personas agonizando.

"Al acercarme al lugar de la catástrofe, empecé a ver que los pasajeros a los que estaban sacando de los vagones del tren se encontraban en muy mal estado", dijo, en lo que describió como una escena "infernal".

Este es el segundo accidente ferroviario que se produce este año en España. En enero, 46 personas perdieron la vida cuando un tren descarriló y colisionó con otro que circulaba en sentido contrario por la misma vía, cerca del pueblo de Adamuz, en el sur del país.

pho-ds/ial/lrb/vmt/mr/ybl/dg/vel