Una biznieta de esclavos vota en Brasil pese a no estar obligada: "mientras pueda lo haré"
Manaos (Brasil), 25 oct (EFE).- Maria José Vieira da Silva, una brasileña de 89 años y biznieta de personas esclavizadas, acudió este domingo a votar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil convencida de su obligación, pese a sus problemas de movilidad y a que la legislación ya no la obliga a participar en los comicios.
"Soy ciudadana brasileña y mientras esté viva y pueda andar, voy a votar", afirmó la anciana a EFE tras cumplir con su deber ciudadano en el colegio Nossa Senhora Auxiliadora, en Manaos, la principal ciudad de la Amazonía brasileña.
Este domingo el país suramericano define quien será el jefe de Estado por los próximos cuatro años, si el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a un cuarto mandato no consecutivo, o el opositor Flávio Bolsonaro, que busca que la ultraderecha vuelva al poder.
Vestida con una camiseta rosa del Flamengo, con pantaloneta negra y sandalias, María José salió temprano de su casa acompañada por su sobrina Keilah Fonseca, debido a las dificultades que tiene para caminar.
Fue de las primeras en llegar al lugar, donde pudo ejercer su voto sin tumultos y con tranquilidad, en medio de la humedad que se condensa con el calor típico de la zona selvática.
Fonseca hace parte de la Coordinación Nacional de Articulación de las Comunidades Negras Quilombolas, que agrupa a descendientes de personas esclavizadas que conservaron tradiciones y formas de organización propias.
Ella y su tía pertenecen a la comunidad de São Benedito, el primer quilombo urbano de la Amazonía y el segundo de Brasil, reconocido oficialmente en 2013, durante el Gobierno de Dilma Rousseff.
El quilombo reúne a 145 familias descendientes de Maria Severa Nascimento Fonseca, una mujer esclavizada que migró a Manaos desde Alcântara, en el estado brasileño de Maranhão, a finales del siglo XIX.
Fue con ella que llegó la devoción a São Benedito, considerado el santo protector de las personas esclavizadas, que dio el nombre a la comunidad y cuya imagen, de más de 200 años y talla en madera, se conserva en la capilla del lugar.
Unos 158 millones de personas fueron convocadas a votar este domingo en Brasil, donde el voto es obligatorio para los ciudadanos entre los 18 y 69 años, pero opcional para los mayores de 70.
La abstención en ese grupo etario ronda el 50 %, frente a cerca del 20 % entre los jóvenes de 16 y 17 años, que también están exentos de la obligación de votar.
En el estado de Amazonas hay más de 400.000 electores de 60 años o más habilitados para votar.
Los últimos sondeos divulgados la víspera daban como ganador a Bolsonaro con el 51 % de los votos válidos, frente a un 49 % de Lula, aunque por el margen de error ambos candidatos están en empate técnico.
En la primera vuelta salió victorioso Bolsonaro con el 47 % de los votos, mientras Lula obtuvo un 45 %. EFE
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