Una crónica de periodistas salvadoreños desde el exilio recibe el Premio Gabo de Texto
Bogotá, 24 jul (EFE).- Los periodistas salvadoreños Óscar y Carlos Martínez recibieron este viernes en Bogotá el Premio Gabo en la categoría de Texto por 'El exilio nos alcanza', una crónica escrita a cuatro manos sobre su propio destierro tras publicar una serie de entrevistas que hablan de pactos de líderes pandilleros con el presidente de ese país, Nayib Bukele.
Los hermanos Martínez exploran en su crónica, publicada en El Faro, "las circunstancias de otros periodistas, activistas y exfuncionarios públicos en un exilio" y mientras entrevistan a esas personas "reflexionan también sobre su propia situación", indicó la Fundación Gabo, que entregó el premio en la primera jornada del XIV Festival Gabo.
"El texto, hilvanado con pequeños perfiles de otros desterrados, permite arrojar luz sobre la represión en el país de Bukele, que gran parte del mundo observa como un ejemplo de prosperidad y seguridad", agregó la Fundación.
La crónica ganadora "desde el titular, revela la primera persona del plural como eje narrativo, pero no se limita a hablar de los autores, sino que convierte su historia –una que no vieron venir, que parecía una más– en un instrumento para denunciar cómo Bukele ha navegado entre medidas extralimitadas hasta llegar a conducir un gobierno autoritario que conquista una popularidad tremenda en el continente".
"Ustedes nos han dado esa noción de gremio iberoamericano. Han llenado este teatro de gente que se quiere y se respeta", afirmó Carlos Martínez al recibir el galardón de manos del periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, y agradeció a la Fundación por reunir a periodistas de toda la región.
Su hermano Óscar Martínez dedicó el reconocimiento a los más de 50 periodistas salvadoreños que han tenido que abandonar su país "porque decidieron no vivir de rodillas" y lanzó un mensaje al Gobierno de Nayib Bukele: "Que el dictador y sus sirvientes lo entiendan de una vez: el silencio no es nuestra opción, nunca lo ha sido y nunca lo será".
El jurado destacó que "en tiempos de avances contundentes del autoritarismo en América, este trabajo brilla por su valentía, fantástica reportería y rigurosidad, y logra evocar cómo desde la excepcionalidad del periodismo narrado por sí mismo yace el recordatorio constante de que el oficio es faro de la democracia".
El Premio Gabo de Texto tuvo también como finalistas a Jair Ortega, por 'El club del infinito silencio', un retrato de hombres mexicanos atrapados en una adicción que expone las tensiones entre deseo, masculinidad y silencio, publicado en Gatopardo (México) y a Fernanda Ezabella por 'Uma arara chamada Lear', publicada en la revista brasileña Piauí, sobre cómo una guacamaya azul unió a científicos y habitantes de un pueblo del nordeste en torno a su preservación.
En la gala del Premio Gabo, celebrada en el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá, la Fundación Gabo reconoció los mejores trabajos periodísticos de Iberoamérica en las categorías de Audio, Cobertura, Fotografía, Imagen y Texto. EFE
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