Agencias

Una nación dividida mira de reojo el empate de Irán

Una nación dividida mira de reojo el empate de Irán

Teherán, 21 Jun 2026 (AFP) -

Bajo las imponentes estanterías de la Feria del Libro de Teherán, cientos de aficionados vieron este domingo el empate en cero entre Bélgica e Irán, con un Team Melli que carga el peso de las profundas divisiones que se viven en la república islámica.

Dentro del amplio complejo cultural, familias, estudiantes, jubilados y parejas jóvenes llenaron filas de asientos frente a enormes pantallas que transmitían el partido desde Estados Unidos.

Cuando los jugadores saltaron a la cancha, un aplauso recorrió el recinto, pero no todos se sumaron.

"Como yo jugué al fútbol desde muy pequeño y amo el fútbol, me encantan todos los partidos y los veo todos", dice Farhad Cheshmi, de 29 años, a la AFP, antes de dejar claro que este partido en particular no le interesaba demasiado.

- Equipo vinculado la régimen -

Los sentimientos encontrados reflejan los debates más amplios que rodean hace años a la selección iraní. Algunos críticos consideran que el equipo está demasiado asociado a las instituciones del Estado y siguen enfadados por la evolución política local.

Otros sostienen que la mala gestión ha debilitado el fútbol y señalan el nombramiento de funcionarios con antecedentes políticos o militares en cargos deportivos de alto nivel.

Muchos aficionados también son críticos con decisiones técnicas, incluida la ausencia del delantero estrella Sardar Azmoun.

"Es cierto que el equipo se ha visto envuelto en muchas polémicas, pero pase lo que pase, es la selección nacional", dijo Amir Hosein Rahimi, de 25 años, que trabaja en el sector privado.

- "Decepcionado' -

No obstante, afirmó sentirse "decepcionado por una serie de cuestiones", entre ellas la ausencia en el plantel de Azmoun, delantero legendario del Team Melli que en el pasado se posicionó a favor de las manifestaciones contra el régimen.

Este tipo de quejas se han vuelto habituales en las redes sociales y en los programas de tertulia deportiva.

Sin embargo, las críticas no han borrado por completo el apoyo. Muchos iraníes distinguen entre su frustración con los responsables del fútbol y sus sentimientos hacia los jugadores.

Para ellos, respaldar al Team Melli sigue siendo un acto de patriotismo más que un apoyo a quienes dirigen este deporte.

"Somos iraníes y apoyamos a nuestro equipo pase lo que pase, de verdad nos gusta verlo ganar", dijo a la AFP Roza Assari, de 36 años, empleado en una empresa farmacéutica.

"Creo que el deporte no debe mezclarse con la política", añadió.

El debate se ha intensificado debido a las circunstancias inusuales que rodean la participación de Irán en el Mundial.

La tensa relación entre Teherán y Washington impidió que muchos aficionados iraníes hayan podido viajar a Estados Unidos para asistir a los partidos.

Los asientos de los estadios donde juega Irán son ocupados mayoritariamente por hinchas neutrales o fanáticos de la diáspora, entre los que predominan las posturas críticas hacia el Team Melli.

Sin embargo, para muchos aficionados el apoyo al equipo ha aumentado por las restricciones.

"A muchos de nuestros espectadores no se les permitió ir a ver los partidos", dijo Amir Hosein Rahimi, añadiendo que debe de ser difícil jugar sin tus hinchas, mientras otros equipos tienen a miles de aficionados detrás.

Otros señalaron las dificultades logísticas a las que se enfrenta la selección.

- Situación "desigual" -

Con su centro de entrenamiento en Tijuana, México, Irán se ha visto obligado a realizar viajes de larga distancia antes y después de los partidos, fijados en Estados Unidos.

Los responsables del fútbol iraní han denunciado que la situación implica que el Team Melli haga un esfuerzo mayor que sus rivales.

"Para este gran partido, eso afecta la situación del equipo (...) la situación es desigual, y esta es la política estadounidense y no hay nada que puedas hacer al respecto", dijo Farhad Cheshmi.

Las discrepancias por el Mundial se observan también durante el Muharram, el mes sagrado de luto que observan los musulmanes chiítas.

En el exterior de la Feria del Libro, colgaban banderas negras en las calles y edificios cercanos, y de vez en cuando se escuchaban a lo lejos el ritmo de tambores y cánticos religiosos. Dentro, sin embargo, la atención seguía centrada en el fútbol.

Para muchos, la coexistencia de las ceremonias de duelo y la emoción del Mundial refleja las complejidades de la vida iraní moderna.

pdm/gfe/mcd