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Una ONG acusa a la Comisión Europea de agilizar permisos para "infraestructuras sucias"

Una ONG acusa a la Comisión Europea de agilizar permisos para

Bruselas, 12 may (EFE).- La Comisión Europea está acelerando la concesión de permisos para infraestructuras contaminantes al amparo de la simplificación regulatoria, según un informe difundido este martes por la ONG Corporate Europe Observatory, que acusa al Ejecutivo comunitario de ceder a las presiones de la industria.

"La crisis energética no debe utilizarse para justificar el atropello de los derechos de las personas y la destrucción de la biodiversidad", afirmó la investigadora de Corporate Europe Observatory Rachel Tansey.

El informe 'Permiso para contaminar' sostiene que algunas medidas presentadas por Bruselas para reducir cargas administrativas y acelerar proyectos estratégicos pueden debilitar evaluaciones medioambientales, limitar la participación de las comunidades afectadas y restringir el acceso a la justicia.

Según la organización, esa agenda afecta a sectores como la minería, el gas fósil, la captura, transporte y almacenamiento de CO2, el hidrógeno o los centros de datos, que podrían beneficiarse de procedimientos acelerados al ser considerados de "interés público" o "estratégicos".

La ONG sostiene además que la Comisión ha abierto nuevos procesos de consulta con una fuerte presencia de representantes industriales y que Bruselas combina la aceleración de permisos con nuevas herramientas de apoyo financiero público, entre ellas medidas de reducción de riesgos y normas más flexibles sobre ayudas de Estado.

El informe incluye tres estudios de caso para ilustrar sus críticas. Uno se refiere a una mina de hierro y tierras raras en el norte de Suecia, que según la ONG amenaza el modo de vida de comunidades indígenas sámi y ha sido catalogada como proyecto estratégico bajo la Ley de Materias Primas Críticas.

Otro aborda los planes europeos para desplegar hasta 19.000 kilómetros de tuberías de CO2 de aquí a 2050, con un coste estimado de hasta 23.000 millones de euros, infraestructuras que la organización considera peligrosas y que, a su juicio, pueden prolongar la dependencia de los combustibles fósiles.

El tercer caso se centra en Irlanda, donde la expansión de centros de datos vinculados a la digitalización y la inteligencia artificial estaría elevando la demanda eléctrica, los precios de la energía los riesgos de apagones y la necesidad de nuevas infraestructuras fósiles. EFE

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