Unicef alerta: Somalia enfrenta una triple crisis y enfrenta su peor situación desde 2022
Madrid, 23 sep (EFE).- Somalia está experimentando una "confluencia de crisis" que ha provocado "la peor situación humanitaria desde 2022 cuando el país estaba una vez más al borde de una hambruna", alertó este miércoles Unicef España.
Se trata de "una sequía prolongada", que se suma al conflicto armado que se extiende desde hace tres décadas y que sigue desplazando a miles de personas y al hecho de que la respuesta humanitaria se ha visto disminuida por los recortes de los organismos internacionales, según explicó a EFE el portavoz de Unicef España, Saviano Abreu.
"Desde el 2022 no ha habido de verdad un periodo de lluvias normal que pudiera llevar a la producción de alimentos, de madera o de la ganadería", alertó Abreu, quien añadió que estos periodos de sequía prolongados se solapan con meses de lluvias intensas e inundaciones.
Este mismo miércoles la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó de que las inundaciones previstas por el fenómeno meteorológico de El Niño en Somalia entre octubre y diciembre próximos podrían abocar al hambre a 5,4 millones de habitantes.
Según un comunicado de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), las lluvias amenazan con anegar 16 de las 18 regiones del país e incrementar el riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua, cuando al menos 380 centros de salud han cerrado o funcionan a capacidad reducida en Somalia debido a la falta de fondos.
A estos tres factores -el climático, el conflicto y los recortes- se añade que la guerra en Oriente Medio ha incrementado el precio del combustible y las rutas para introducir ayuda e insumos a este país del cuerno de África.
Somalia venía viviendo ciertos avances en los últimos años, tras las elecciones presidenciales de 2022 en las que fue elegido indirectamente Hassan Sheikh Mohamud. Pero el grupo yihadista Al Shabaab sigue teniendo mucha influencia en buena parte del territorio y más de 3,3 millones de personas viven desplazadas en el país.
En total, 4,8 millones de personas necesitan ayuda, según las estimaciones de OCHA y la ONU, y unas 3 millones de ellas son niños. Pero Abreu alerta que los recortes han provocado que ese número sea muy inferior a los que realmente necesitarían ayuda, ya que solo la gente que está en inseguridad alimentaria aguda son 5,1 millones, de los cuales 1,92 están en malnutrición aguda.
Abreu acaba de volver de una misión de una semana a Somalia y también alerta de que están cerrando, por falta de recursos, muchos centros de atención a la desnutrición, que frecuentan sobre todo niños: "han cerrado muchísimos centros de de atención a desnutrición -más de 200 hemos contabilizado- y si siguen cerrando más va a subir el número de niños en riesgo de morir".
Aunque la ONU y el Gobierno somalí han activado planes de contingencia y acción anticipatoria, la OCHA reclamó recursos adicionales ante la inminente llegada de El Niño, al precisar que el Plan de Respuesta Humanitaria para Somalia de este año (dotado con 852 millones de dólares) solo ha recibido el 31 % de la financiación requerida. EFE
ime/ajs