Unos 200 gauchos a caballo recibirán al papa en la ciudad uruguaya de Florida
Paysandú (Uruguay), 7 nov (EFE).- Unas 200 personas a caballo darán el domingo la bienvenida al papa León XIV en la ciudad uruguaya de Florida, a unos 100 kilómetros de Montevideo, luego de que un grupo de gauchos lo recibiera en Paysandú.
Poco después de salir del aeropuerto hacia el parque París Londres, donde celebró este sábado la primera misa de su gira de 12 días por Suramérica, que incluye también Argentina y Perú, el pontífice fue saludado por un grupo de jinetes, adultos y niños, que lo aguardaban en un campo junto a la carretera.
En Florida, los jinetes llegarán desde distintos puntos del país para recibir al papa y formarán una guardia de honor a la entrada de la ciudad.
Uno de ellos será el senador Sebastián Da Silva, del opositor Partido Nacional. "Uruguay tiene muchas marchas a caballo. El caballo criollo es patrimonio nacional y nos pareció precioso hacerlo", dijo a EFE el legislador, quien lamentó que participar no les permita asistir a la misa.
Da Silva contó que la diferencia entre lo ocurrido en Paysandú y lo que sucederá en Florida es que en la primera ciudad en la que ofreció una misa el papa se reunió un grupo de "paisanos" del departamento que tomaron la iniciativa de hacerse presentes de esa manera.
Mientras tanto, en Florida, los jinetes deberán cumplir un protocolo. El senador destacó que la única restricción que impuso el Vaticano fue el uso del facón, un cuchillo largo que es parte de la indumentaria típica de los gauchos y que esta vez no podrán portar.
Allí le entregarán además un rosario de cuero crudo elaborado por el guasquero Pablo Reyes, como se conoce en Uruguay a los artesanos que trabajan y trenzan el cuero, con el cuero de un caballo que tuvo que sacrificar por motivos veterinarios y que guardaba para una ocasión especial.
El viernes, en su encuentro con el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, León XIV recibió como obsequio un apero criollo, el conjunto de piezas de montura tradicional del gaucho, elaborado en cuero, lana cruda y madera, como símbolo de las tradiciones rurales del país y de su relación histórica con el caballo. EFE
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