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Uruguay muestra macroeconomía sólida pero debe elevar la inversión para crecer, según BBVA

Uruguay muestra macroeconomía sólida pero debe elevar la inversión para crecer, según BBVA

Montevideo, 16 jun (EFE).- La economía uruguaya conserva unos "sólidos fundamentos macroeconómicos" y un acceso favorable a la financiación internacional en medio de un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica aunque enfrenta el reto estructural de impulsar la inversión para encender el crecimiento que le permita sortear la "trampa del ingreso medio".

Frente a la volatilidad de los mercados energéticos y la paulatina desaceleración económica mundial, la nación suramericana destaca en la región por su calidad institucional, la credibilidad de sus políticas y sus bajos niveles de riesgo soberano, según desprende un informe de BBVA Research difundido este martes.

No obstante, la estabilidad ya no es el principal desafío de Uruguay, sino su capacidad para incrementar el crecimiento potencial a largo plazo.

Tras dos décadas impulsado por los altos precios de las materias primas y la llegada de inversión extranjera, el servicio de estudios y análisis económicos de la entidad bancaria sostiene que el modelo requiere nuevas vías de expansión.

Las proyecciones de BBVA sitúan el avance del producto interior bruto (PIB) uruguayo en un 1,3 % para 2026 y un 1,8 % para 2027, cifras moderadas que se sitúan por debajo del crecimiento potencial del 2,1 %.

El consumo privado y las exportaciones seguirán siendo el principal sostén de la actividad. En el frente externo, aunque las ventas siguen concentradas en la agroindustria, el informe destaca la creciente relevancia de las exportaciones de servicios tecnológicos, empresariales y profesionales, lo que ha ayudado a reducir parcialmente la dependencia de los ciclos tradicionales de las materias primas.

Para superar las restricciones del reducido mercado interno, la inserción internacional resulta clave. En este sentido, la entidad subraya la importancia estratégica del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), ya que permitiría a Uruguay ampliar su escala económica, mejorar el atractivo de los proyectos exportadores y atraer mayor inversión extranjera.

Asimismo, la transición energética —en especial los planes de hidrógeno verde— se perfila como una gran oportunidad, aunque aseguran que su desarrollo enfrenta retrasos técnicos y comerciales.

En el ámbito monetario, tras registrar un mínimo de inflación del 2,9 % interanual en marzo y aplicar fuertes recortes en la tasa de interés, se espera que los precios repunten, empujados en parte por el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los combustibles y el transporte, para cerrar el año en la meta fijada por el Banco Central del Uruguay (BCU), del 4,5 %.

Finalmente, el informe advierte sobre los riesgos que acechan en el horizonte, destacando la persistencia de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que podrían encarecer el petróleo, y la amenaza climática de un severo fenómeno de El Niño, con probables impactos negativos en el sector agropecuario y logístico uruguayo. EFE

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