Valkyries, 1.000 millones de dólares y un triunfo que revoluciona el baloncesto femenino
Julia López
Redacción Deportes, 6 nov (EFE).- "Esto es lo que pasa cuando se invierte en deporte femenino". Fueron las palabras que pronunció la escolta Tiffany Hayes delante de las 18.064 personas que llenaron el pabellón Balhalla después de que las Golden State Valkyries levantasen el trofeo de campeonas de la WNBA el pasado sábado.
Un hito histórico en el deporte de Estados Unidos, ya que la franquicia se creó hace apenas dos temporadas fichando a las jugadoras prescindibles de otros equipos y, ahora, todo lo que tocan estas Valkyries lo convierten en oro.
La primera franquicia de 1.000 millones de dólares
Hace unos meses, fueron la primera franquicia de la WNBA en estar valorada en 1.000 millones de dólares, según medios estadounidenses. Además, han agotado las entradas en todos los partidos que han jugado como locales durante sus dos años de existencia, llenando el Chase Center, rebautizado como Ballhala cuando juegan ellas.
Precisamente, el séptimo partido de las finales ante las Atlanta Dream ha sido el más visto en la historia de los 'playoffs' de la WNBA, congregando a más de 3,3 millones de espectadores por televisión. Todo un récord en los 30 años de vida que tiene la liga.
Histórica Gabby Williams
"Resuelven cada detalle para que tú lo único que tengas que hacer es preocuparte de jugar al baloncesto", dijo la 'Jugadora Mejor Valorada' (MVP) de las finales Gabby Williams sobre la forma de trabajo de la franquicia.
La alero franco-estadounidense firmó una actuación antológica en el partido decisivo con 28 puntos en la segunda mitad ante las Dream. En el momento más importante de la temporada, apareció la mejor Gabby y una de las responsables de eso fue Lorena Torres, la directora de rendimiento y del departamento médico de las Valkyries.
"En las entrevistas de fin de temporada, analizando individualmente cómo había ido, Gabby me dio las gracias porque me dijo: 'me ha ido súper bien la gestión de minutos, me he sentido bien cuando me he tenido que sentir bien'", explicó la ibicenca a EFE.
Torres es la máxima responsable en la toma de decisiones deportivas como, por ejemplo, la duración y la intensidad de los entrenamientos o los procesos de recuperación de las jugadoras.
"Todo el mundo ha creído en la estrategia. Estoy feliz de haber podido ayudar a esta jugadora, que es la estrella, y a otras del equipo a que rindieran a su máximo nivel cuando tenían que hacerlo", afirmó.
La irrupción de estas Valkyries, con un juego colectivo, en equipo y sin grandes 'superestrellas' en su plantilla, ha supuesto todo un terremoto en el baloncesto femenino estadounidense, que suele tender a un juego más individualista y centrado en las grandes jugadoras.
El conjunto de Natalie Nakase, con este éxito colectivo, ha redefinido el estándar de la liga y puede ser el comienzo de una nueva era.
"Es complejo que la gente entienda lo que hemos conseguido. Al ser un equipo en expansión, no tienes acceso a superestrellas porque el sistema es el que es. Los equipos intentan tener el 'Big 3' y nosotras teníamos que pensar otra estrategia. Diseñamos una plantilla en la que tuviésemos banquillo y eso nos ha permitido toda la temporada gestionar los minutos de juego de las jugadoras, porque sabíamos que cuando el banquillo empezase a jugar nos iban a aguantar el marcador", reflexionó la española.
Esta ha sido una de las claves del éxito sobre el parqué de la franquicia de San Francisco. La francesa Janelle Salaün ha sido seleccionada como la 'Mejor Sexta Jugadora' de la temporada, aportando 12,7 puntos desde el banco.
Y este reconocimiento no es casualidad porque, como reconoce la propia Torres, tras su paso por la selección española o franquicias de la NBA como los Spurs o los Sixers a lo largo de su trayectoria.
"El sexto y séptimo hombre son clave. Eso se lo dije a la General Manager. Creo que es un estilo más europeo, diferente y, en este año, ha funcionado. Puede que la próxima temporada tengamos tres superestrellas y me tocará gestionar ese contexto", concluyó. EFE
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