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Veintiún años sin Duran Duran en Madrid: la ciudad vuelve a 1988 por una noche

Veintiún años sin Duran Duran en Madrid: la ciudad vuelve a 1988 por una noche

Javier Herrero.

Madrid, 6 nov (EFE).- Pocos repertorios pueden sumergir el cuerpo y la mente en otro tiempo como el de Duran Duran, banda señera de la "new wave" ochentera, de los sintetizadores épicos, los nuevos románticos y las hombreras imposibles, banda muy longeva también, aunque han tenido que pasar 21 años para volver a verla en Madrid.

"¡Ya era hora de que viniéramos!", ha reconocido el cantante y compositor Simon Le Bon ante unas 10.000 personas, el aforo completo de esta cita según cifras de la organización, en una ventana al pasado que él ha devuelto al presente solo por un instante para celebrar la victoria demócrata en EE.UU.

Desde la sala La Riviera que los vio pasar por última vez por la capital española, esta vez ha sido el flamante Movistar Arena el que los ha recibido para una actuación única en el país dentro de su gira 'Free To Love', su última parada de hecho en Europa tras actuar por ejemplo en el festival BST Hyde Park de Londres ante 60.000 personas.

En Madrid han sido bastantes menos, pero eso no le ha quitado grandeza a la cita, la más multitudinaria que han celebrado en la ciudad desde las que les trajeran en 1987 y 1988, precisamente a este mismo espacio del Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, entonce en su momento de mayor apogeo musical.

Aquella banda fundada en Birmingham (Inglaterra) llevaba una década de actividad, con varios discos de estudio y en vivo publicados desde su debut homónimo de 1981 y se habían consolidado como una de las referencias fundamentales para entender los años 80.

Después, con el cambio de modas, los éxitos empezarían a hacerse más escurridizos. Aún brindarían la épica 'Ordinary World' en 1993, quizás su último grandísimo "hit", pero no por ello cesaron su actividad ni su producción.

A pesar de ello, esta noche el grueso de sus casi dos horas de concierto se ha centrado sobre todo en esos años gloriosos para devolver a Madrid a 1988, como si el tiempo no hubiese transcurrido, aunque este ya no sea el mismo palacio (tras el incendio de 2001) ni ellos aquellos jovencitos, aunque mantengan buen pelo y se atrevan aún con alguna que otra proeza coreográfica.

A la sensación de retrospectiva ha colaborado la edad del público, mayoritariamente coetáneo, así como que su último disco, 'Danse Macabre' (2023), incluyera versiones de temas emblemáticos de otras bandas como 'Psycho Killer' de The Talking Heads o 'Evil Woman' de la Electric Light Orchestra, que también han sonado esta noche.

"Bien hecho, demócratas en EE.UU."

"Please, please, tell me now!", han vociferado como parte de 'Is There Something I Should Now?', la primera, tras saltar puntuales a la cita en formato de sexteto (con saxo incluido) y con dos coristas, entre ellos John Taylor al bajo, Roger Taylor a la batería y Nick Rhodes a los teclados.

Engalanado con una chaqueta con palmeras y pantalones plateados, con 'The Wild Boys' prendido en fuego en las pantallas, Le Bon ha demostrado que su impresionante garganta mantiene el tipo, aunque justo después haya parecido resentirse en 'View To A Kill', la que aportaron a la saga de James Bond.

Los éxitos han seguido desfilando con 'Hungry Like A Wolf', 'Super Freak' o 'The Reflex' algo más tarde, todo bajo un espectacular despliegue de luces y, para una banda que fue revolucionaria con sus videoclips, con algunas proyecciones de gran carga dramática, como en 'Winter Marches' o 'Come Undone'.

Más problemas les ha dado 'Ordinary World, que Le Bon ha parado nada más arrancar al darse cuenta de un problema con una guitarra. Lo ha hecho tirando de humor, aunque como prolegómeno ha recordado que "hay un montón de gente sumido en una guerra y luchando por la paz y el amor", un mensaje tras el que espontáneamente ha exclamado con la aprobación del público: "¡Y bien hecho, demócratas en EE.UU.!".

En esa segunda parte ha sonado su más reciente tema y el que da nombre a la gira, 'Free To Love', así como su primer gran éxito, 'Planet Earth' con sus teclados cósmicos y, sin dejar esa estela, también aquel 'Astronaut' que en 2004 los dio a conocer a toda una nueva generación.

Ya en los últimos minutos ha sonado una gran versión de Grandmaster Mell Mel del tema 'White Lines (Dont Dont Do It)', la de 'Psycho Killer' y temas imprescindibles de sus dos primeros discos como 'Girls On Film', 'Save A Prayer' y, cómo no, 'Rio'. EFE

jhv/fp

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