Madrid, 21 abr (EFE).- La veterana estadounidense Venus Williams, que tuvo un paso efímero por el WTA 1000 de Madrid, eliminada por la española Kaitlin Quevedo, se mostró satisfecha con su vuelta a la Caja Mágica y el reencuentro con la tierra batida años después.
La jugadora de Florida, de 45 años, otrora número uno del mundo, encadenó en Madrid su décima derrota seguida, la séptima en el 2026. Jugó su primer encuentro en arcilla en cinco años.
"Sentí que en el último juego empecé a moverme mejor en la tierra. Pero, claro, era el último juego", bromeó la estadounidense. "Todo necesita una adaptación. Empecé a entrenar en tierra hace un par de semanas, después de Miami y no había jugado en arcilla desde hace años. Pero disfruto en esta superficie, es divertida", indicó Venus.
"Jugué con una rival inspirada", añadió la estadounidense, que elogió el ambiente de la competición. "El estadio siempre tiene un ambiente increíble. Fue genial salir a la cancha".
"Kaitlin jugó bien, muy bien. Estaba muy concentrada. No he encontrado mi ritmo en los golpes de fondo y las condiciones no fueron fáciles para ninguna. Hubo mucho viento, lluvia e interrupciones. Eso no ayudó a ninguna", analizó Venus.
Sobre la posibilidad de jugar en Roland garros dijo que tiene en mente la idea de seguir y jugar más en tierra. "Para volver a jugar en esta superficie fue un buen comienzo. No puedo jugar en Roma porque tengo otros compromisos y lo lamento. Mi marido es italiano y nos da pena no poder estar allí. Me encantaría seguir jugando en tierra", concluyó. EFE
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