Redacción deportes, 18 (EFE).- El danés Jonas Vingegaard besó la foto de su familia que lleva en el manillar de la bicicleta en dos ocasiones, en las cimas del Blockhaus y Corno alle Scale. Así rubricó dos victorias que le permiten asumir la segunda semana del Giro que comienza el martes, con una crono de 42 km, con la vitola de patrón real de la "corsa rosa", aún liderada por el portugués Afonso Eulalio.
El pelotón disfrutó de la segunda jornada de descanso tras una semana marcada por la primera victoria española a cargo de Igor Arrieta y la doble del ecuatoriano Jonathan Narváez, un primer bloque donde la general del Giro quedó perfilada a favor de Jonas Vingegaard, imbatible en las citas de montaña con final en alto.
Vingegaard líder real del Giro
El doble ganador del Tour de Francia y de la Vuelta 2025 ya tiene encarrilado el acceso al pabellón ilustre de vencedores de Giro, Tour y Vuelta. De momento ha aparecido en momentos puntuales, sin grandes dispendios, pero con actuaciones que le permiten ver el horizonte con optimismo.
El portugués Afonso Eulalio (Bahrain Victorious) luce la maglia rosa desde la quinta etapa, alcanzó una diferencia de 6 minutos sobre los favoritos, pero bajó de la cima de Corno alle Scale con 2.24 minutos sobre Vingegaard, diferencia cómoda, nada peligrosa, para el danés. Posiblemente la maglia mágica cambie de dueño en la crono de 42 km de este martes, algo que el ciclista luso tiene asumido.
La semana empieza con el austríaco Felix Gall (Decathlon) en la tercera plaza a 2.59, seguido de Jai Hindlei a 4.32, Scaroni a 4.43, Arensman a 5 y Markel Beloki, primer español, undécimo a 6.02. Uno de los a priori rivales de Vingeggard, el italiano Giulio Pellizzari, se hundió en Corno alle Scale y bajó al noveno puesto a 2.49 del danés.
La crono y el ascenso a Pila citas clave de la semana
Después de un esperado y necesario día de descanso, este martes llega el turno para los grandes rodadores. Los especialistas en contrarreloj tomarán la palabra en un recorrido totalmente llano de 42 km entre Viareggio y Massa, con solo 12 curvas. Puede ser un día de fiesta para el doble campeón mundial de la modalidad, Filippo Ganna.
La undécima etapa entre Porcari y Chiavari será de transición, pero no se trata de un paseo, ya que en su segunda mitad está plagada de subidas. Después el Giro llegará a Novi Ligure y Verbania, la localidad natal de Ganna, que podrían ser ideales para los velocistas capaces de superar algunas dificultades de montaña antes de meta o aventureros que se atrevan con una fuga.
El penúltimo fin de semana de este Giro comienza con una potente etapa de 133 kilómetros, corta, pero con un desnivel positivo de 4.350 metros hasta Pila. Será la jornada clave de la semana, con 5 puertos, para empezar Saint Barthelemy (1a, 15,7 km al 6,2), y final en Pila, un puerto largo, de 16,6 km al 7 por ciento hasta llegar a la cota de 1.788 metros.
El domingo, y antes del último descanso, de nuevo los esprinters a escena con Milán como escenario. Hasta el último día en Roma les espera un infierno de montaña en la tercera semana. EFE
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