Wawrinka: "Fue increíble poder jugar una última vez en esta pista tan bonita"
Barcelona, 13 abr (EFE).- El suizo Stan Wawrinka expresó este lunes su gratitud por haber podido disputar "una última vez" un partido en la pista Rafael Nadal del Trofeo Conde de Godó, en la que es su última temporada como profesional, pese a caer ante el británico Cameron Norrie en primera ronda por 6-4, 6-7 y 6-4.
"Fue un partido duro, pero el ambiente fue increíble. Estoy súper feliz con el ambiente y el apoyo que recibí. Siempre estoy muy agradecido por eso. Es una de las razones por las que he jugado durante tanto tiempo. Fue increíble tener la oportunidad de jugar una última vez en esta pista tan bonita", afirmó en la sala de prensa del Real Club de Tenis Barcelona-1899.
El que llegó a ser la tercera raqueta mundial en 2014 reconoció que perder "siempre es difícil", aunque matizó que algunas derrotas más asumibles que otras. "Hay derrotas más fáciles de aceptar cuando juegas bien o el rival ha sido mejor", explicó.
En esta línea, el suizo consideró que ofreció un buen nivel y pudo disfrutar del juego. "En general disfruté el partido. Tuve una oportunidad en el primer set que no aproveché, pero si analizo el partido, fue bueno. Eso es lo que quiero este año: seguir jugando a buen nivel. Evidentemente prefiero ganar, pero también sé dónde estoy, tengo 41 años", comentó.
De cara a lo que resta de temporada, Wawrinka dejó entrever que su intención es disputar Roland Garros y destacó también la importancia de poder compartir su última campaña con el exjugador sueco Magnus Norman como entrenador, con quien ganó sus tres Grand Slams y que ha sido una figura "clave" no solo en su evolución deportiva, sino también en el plano personal.
"Para mí es increíble poder terminar mi carrera con él. Hemos estado juntos más de 13 años, hemos conseguido muchísimo y he ganado todos mis grandes títulos a su lado. Me ha ayudado a exigirme al máximo y a ser mejor jugador. Además, se ha convertido en un amigo cercano. Es genial tenerlo a mi lado", añadió.
Por último, el jugador helvético reflexionó sobre la evolución técnica del tenis moderno, en especial sobre su característico revés a una mano, un golpe cada vez menos habitual en el circuito y que, a su juicio, seguirá siendo "reducido" en el 'top 100' en los próximos años.
"Siempre ha sido minoritario en el circuito. Cuando eres joven es más fácil jugar a dos manos, por potencia y por la devolución. Pero el revés a una mano siempre va a estar ahí. Permite más variedad: puedes mezclar más, generar efectos distintos, pero es normal que los jóvenes opten por el de dos manos", explicó el helvético, aunque defendió que todavía hay especialistas capaces de marcar diferencias, como el italiano Lorenzo Musetti. EFE
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