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Xi tiende puentes con la oposición de Taiwán antes de su esperada reunión con Trump

Xi tiende puentes con la oposición de Taiwán antes de su esperada reunión con Trump

Javier Castro Bugarín

Pekín/Taipéi, 10 abr (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, recibió este viernes en Pekín a la líder de la oposición taiwanesa, Cheng Li-wun, en el primer encuentro de este tipo en casi una década y en un contexto marcado por la posible visita al gigante asiático del presidente estadounidense, Donald Trump.

Xi recibió en el Gran Palacio del Pueblo de Pekin a la presidenta del Kuomintang (KMT), principal fuerza opositora de Taiwán, y se mostró dispuesto a "reforzar los intercambios y el diálogo" con todos los partidos, grupos y sectores sociales de la isla "para buscar la paz en el estrecho, el bienestar de los compatriotas y el rejuvenecimiento de la nación china".

"Entre miembros de una misma familia, mientras se dialoguen bien las cosas y se consulten más los asuntos, no hay diferencias que no puedan resolverse. Las diferencias de sistema social no deben servir de pretexto para la división", apuntó el líder chino, que acudió a la cita en calidad de secretario general del Partido Comunista (PCCh).

Después de la llegada al poder del Partido Democrático Progresista (PDP), de tendencia soberanista, en 2016, el Gobierno chino optó por suspender todo contacto oficial con el Ejecutivo isleño y recrudeció su campaña de presión política, diplomática y militar sobre Taiwán, que considera como parte de su territorio.

Desde entonces, Pekín se ha limitado a dialogar con representantes del Kuomintang (en mandarín, Partido Nacionalista chino), una formación que, tras perder las últimas tres elecciones presidenciales en Taiwán, emprendió un cambio de rumbo al elegir a Cheng Li-wun como presidenta el pasado octubre.

Una única "civilización" china

Durante su reunión de este viernes, la primera celebrada entre los máximos dirigentes del PCCh y del KMT desde noviembre de 2016, Xi y Cheng definieron a China y Taiwán como territorios pertenecientes a una misma "civilización" china, dado que sus poblaciones "comparten raíces, lengua, origen étnico y vínculos de sangre".

"Incluso en los años dolorosos en los que Taiwán estuvo ocupado, los compatriotas taiwaneses mantuvieron una fuerte conciencia nacional china y un arraigo firme en la cultura china, e incluso sacrificaron sangre y vida para demostrar que son miembros inseparables de la gran familia de la nación china", aseveró Xi.

Cheng, por su parte, reafirmó su voluntad de "sumar esfuerzos" con el Gobierno chino para promover la "reconciliación" entre Pekín y Taipéi, que no firmaron ningún acuerdo de paz tras el final de la guerra civil en 1949.

"La paz es nuestro valor compartido; debemos (...) desarrollar soluciones institucionales para evitar la guerra, haciendo del estrecho de Taiwán un modelo de paz global", sugirió la líder opositora.

Respecto al "desarrollo pacífico" de las relaciones a través del estrecho, Xi dijo estar abierto a escuchar "todas las propuestas", pero con una condición: la adhesión al 'Consenso de 1992' -que reconoce la existencia de una sola China en el mundo- y la oposición a la "independencia" de Taiwán.

"La 'independencia' de Taiwán es la principal responsable de socavar la paz en el estrecho; no la toleraremos bajo ningún concepto", advirtió el mandatario, quien abogó por seguir trabajando con el KMT para crear un "hermoso futuro" de "reunificación nacional".

Próxima cita: Donald Trump

La reunión con Cheng tuvo lugar a falta de un mes para un posible encuentro en Pekín -aún no confirmado por las autoridades chinas- entre Xi Jinping y Donald Trump, en el que el líder chino podría instar al presidente estadounidense a limitar la venta de armamento a Taipéi.

De hecho, en una conversación telefónica a principios de febrero, Xi pidió al dirigente republicano que "maneje con prudencia" el envío de armas a Taiwán, y recalcó que la isla constituye la "primera línea roja" en las relaciones entre ambas potencias.

Según los expertos, el encuentro con Cheng podría tener la intención de enviar un mensaje a Estados Unidos: que son las políticas del Gobierno taiwanés, incluida su propuesta de aumentar el gasto en defensa en cerca de 40.000 millones de dólares, las responsables de elevar las tensiones en el estrecho.

La postura de EE.UU. en esta materia es de vital importancia para Taiwán, ya que Washington es el principal suministrador de armas a Taipéi y, si bien no mantiene vínculos diplomáticos con la isla, podría defenderla en caso de conflicto con Pekín. EFE

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