¿Y si los animales surgieron 200 millones de años antes de lo que muestra registro fósil?
Redacción Ciencia, 2 oct (EFE).- Los animales podrían haber evolucionado hasta 200 millones de años antes de su primera aparición en el registro fósil, en el Neoproterozoico -hace entre 800 y 700 millones de años-, o incluso antes de que tuvieran lugar algunas de las glaciaciones más extremas de la historia.
Esta es la hipótesis que plantea un estudio internacional liderado por la Universidad de Oxford (Reino Unido) e integrado por miembros de las universidades de California en Berkeley y Yale (Estados Unidos) y la ETH Zúrich (Suiza), y publicado este viernes en Science Advances.
Los autores creen que el hallazgo podría transformar nuestra comprensión de uno de los mayores misterios de la evolución: por qué los animales aparecen de forma relativamente repentina en el registro fósil justo antes del Cámbrico (hace entre 539 y 487 millones de años), a pesar de algunas pruebas sugieren que su historia evolutiva se inició mucho antes.
El estudio plantea que, hasta ahora, los científicos han usado el registro fósil para establecer una edad máxima para el origen de los animales, y esa idea podría estar equivocada.
El yacimiento fósil la Biota de Weng'an, de unos 590 millones de años de antigüedad y hallado en rocas del período Ediacárico en China, es uno de los más importantes y utilizados para estudiar el origen de la vida multicelular compleja. Este lugar conserva organismos microscópicos con un detalle extraordinario, aunque ninguno es animales propiamente dichos.
La comunidad científica siempre ha creído que los primeros animales debieron originarse después de Weng'an, o si no, este excepcional yacimiento fósil los habría preservado si hubieran existido en aquella época.
Pero el nuevo estudio pone en duda esa premisa.
El equipo analizó más de un centenar de muestras de la biota de Kheseen (Mongolia), un conjunto de fósiles más de 40 millones de años más joven que Weng'an, y al hacerlo identificó nuevas especies de microfósiles, incluidos acritarcos —organismos microscópicos esféricos con espinas y ramificaciones— y fósiles similares a embriones con células internas.
Pese a su excelente conservación, en Kheseen tampoco hay fósiles que puedan identificarse con seguridad como animales pero la cuestión es que, gracias al registro fósil de lugares como Namibia y el sur de China, los científicos tienen pruebas de que, en esa época, los animales ya existían.
Para Ross Anderson, investigador del Museo de Historia Natural de Oxford y autor principal del trabajo, este hecho es concluyente: la ausencia de animales en un yacimiento excepcionalmente conservado no permite concluir que no existieran. Los animales pudieron habitar ambientes donde, a diferencia de Kheseen, las condiciones químicas impidieron que la fosilización.
El origen del reino animal
Los autores creen que esta idea obliga a replantear las fechas utilizadas para calcular el origen del reino animal.
En lugar de considerar Weng'an como un límite máximo, los investigadores recurrieron a depósitos fósiles mucho más antiguos, de entre 850 y 730 millones de años, localizados en Noruega, Australia y Arizona, donde tampoco se han encontrado animales pero sus características indican que podrían haber conservado organismos de este tipo.
Con estas nuevas referencias geológicas, aplicaron la técnica del reloj molecular, que compara las diferencias genéticas entre especies actuales y, combinándolas con las edades conocidas de fósiles y las tasas estimadas de evolución, y permite calcular cuándo pudieron vivir sus antepasados comunes.
Los resultados retrasaron aproximadamente 200 millones de años la estimación del origen de los animales respecto a los cálculos basados en Weng'an.
El intervalo resultante, entre 800 y 700 millones de años atrás, sitúa el posible nacimiento de los animales en una época muy anterior a los fósiles corporales inequívocos más antiguos.
La hipótesis también encaja con otras evidencias. Los biomarcadores químicos conservados en rocas antiguas han sido interpretados como posibles indicios de la existencia de esponjas hace al menos 650 millones de años. Estos organismos tempranos probablemente eran pequeños y de cuerpo blando, por lo que tenían muchas menos posibilidades de fosilizarse que los animales posteriores dotados de conchas, huesos u otras estructuras resistentes.
El nuevo escenario plantea además una cuestión adicional: los primeros animales podrían haber aparecido antes de las glaciaciones conocidas como la Tierra Bola de Nieve, durante el período Criogénico, que comenzó hace unos 720 millones de años y estuvo marcado por episodios en los que enormes extensiones del planeta quedaron cubiertas por hielo.
Los autores creen que si los animales surgieron entre 800 y 700 millones de años atrás, su evolución temprana pudo coincidir con estas condiciones extremas.
No obstante, subrayan que su trabajo no demuestra que existieran animales hace 800 millones de años sino que la ausencia de fósiles en determinados yacimientos no basta para descartar esa posibilidad y que los análisis moleculares permiten contemplar un origen mucho más antiguo. EFE
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