Zhang Ziyu, la gigante nominada a MVP del Mundial que en China acapara elogios y críticas
Pekín, 13 sep (EFE).- Zhang Ziyu, la pívot china considerada por la FIBA como la jugadora más alta de la historia del baloncesto, figura en un listado de 37 nominadas elaborado por la entidad para una votación popular a la Mejor Jugadora del Mundial de Berlín, que concluye este domingo; sin embargo, en su país los elogios y las críticas se reparten a partes iguales.
La joven de 19 años y 2,20 metros de altura, que ha despertado el interés de medio mundo y acaparado focos en el torneo por cuyo oro pugnan hoy Estados Unidos y Francia, mientras que España y Alemania buscarán el bronce, es también una celebridad en China por motivos que van más allá de su envergadura: su estilo de juego, con luces y sombras, divide tanto a aficionados como a comentaristas.
Mientras que algunos ven en ella un diamante en bruto al que, debido a su corta edad de 19 años, aún le queda mucho camino por recorrer, otros la ven como una jugadora con una técnica que juzgan de lenta y estática.
Zhang heredó su estatura de sus padres, que también fueron baloncestistas, y es, según la FIBA, la jugadora más alta de la historia del baloncesto, por delante de su compatriota Chen Yuefang (2,18) y la polaca Margo Dydek (también 2,18).
La heredera de Yao Ming
En China es, para muchos, la heredera natural de Yao Ming, el expívot de 2,29 metros que en 2002 abrió las puertas de la NBA a los jugadores del gigante asiático.
No sólo se asemeja a su predecesor en su imponente estatura, también en el peso simbólico que representa: una joven capaz de intimidar a rivales de la talla de Estados Unidos y de arrancar elogios de estrellas como Caitlin Clark, quien reconoció no haberse enfrentado nunca a una jugadora de sus dimensiones.
Su explosión llegó pronto: con apenas 17 años ya firmaba actuaciones de 42 puntos en torneos asiáticos, y desde entonces las redes sociales chinas no han dejado de proyectarla como la pieza destinada a devolver al país a la cima del baloncesto mundial, esta vez por la vía femenina.
La propia jugadora ha reconocido en varias ocasiones que siente presión por esas expectativas y apodos, aunque asegura que intenta convertirla "en motivación para jugar cada partido".
Opiniones enfrentadas
Su debut en el Mundial, ante Estados Unidos, con 13 puntos y 6 rebotes en 18 minutos, fue recibido de manera agridulce, convirtiendo su desempeño en uno de los principales temas de conversación en las redes chinas.
Aunque su altura es uno de sus principales atributos, los aficionados del gigante asiático son en general duros con su juego y lo consideran limitado para el baloncesto moderno, ya que su envergadura le resta movilidad.
A la jugadora, a la que algunos se refieren como "torpe" o "pesada", se le critica, además, su dependencia casi en exclusiva del tiro con ambas manos cerca del aro, al que llega sin necesidad de saltar, sin haber desarrollado aún recursos como ganchos o lanzamientos en suspensión.
Otros, en cambio, la defienden como una interior "en construcción" que necesita tiempo y paciencia, mientras comentarios en Weibo -similar a X, censurado en China- apuntan que podría ser "el arma secreta de China" y le dejan mensajes de apoyo: "¡Sigue así!".
Su selección cayó eliminada en cuartos de final ante Francia, que opta al título.
Una joven promesa
Pese a que su técnico, Gong Luming, dijo a la FIBA que "su condición física es única, su altura es su ventaja y un reto para el resto de selecciones", también resaltó que debe "mejorar sus habilidades" y su "movilidad para mantener el ritmo". Por ello, recibe un entrenamiento especial para perfeccionar su juego y varios especialistas han sido contratados sólo para cuidar su desarrollo.
Su compañera en la selección nacional, Han Xu, no quiere ponerle demasiada presión: "En la vida, no es más que una niña", recalcó la jugadora que durante este Mundial recordó que es la primera vez que Zhang juega con la selección nacional a este nivel.
Pese a esa bisoñez en citas internacionales, Zhang Ziyu se encuentra entre los 37 nombres que la FIBA destacó para que la afición pueda votar por internet y elegir a la MVP del Mundial de Berlín, algo simbólico y no vinculante, pero que demuestra la importancia de su figura.
Junto a las estadounidenses Breanna Stewart, Paige Bueckers o la propia Clark; las francesas Gabby Williams y Marine Johannes; las españolas Iyana Martín y Awa Fam; o las puertorriqueñas Imani McGee-Stafford y Arella Guirantes, Zhang está en la nómina, muy por detrás de Han Xu, estrella del combinado chino.
Con sus cinco partidos disputados en Berlín (promedios: 8,8 puntos, 62,5 % en tiros de campo y 70 % en libres, 5 rebotes y 1,4 tapones), la joven es la promesa de un futuro, la nostalgia de glorias pasadas y, al mismo tiempo, la víctima de una cultura de la inmediatez y exigencia que las redes sociales potencian. EFE
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