¿Por qué hay gasolina de diferentes colores en Bolivia? Esto explica YPFB
“El color de la gasolina no tiene ninguna relación con la calidad de la misma”, sostuvo el vicepresidente de Operaciones de YPFB al referir que países como Paraguay también cuenta con gasolinas de distinto color
La gasolina puede tener distintos colores en Bolivia por los procesos de producción, mezcla y por normas de control, pero no por su calidad. Así lo explicó el vicepresidente de Operaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, quien sostuvo que el color no es un indicador técnico del estado del combustible.
“Y aquí hay que ser muy claros: el color de la gasolina no tiene ninguna relación con la calidad de la misma”, remarcó el ejecutivo en conferencia de prensa, cuya aclaración surge en medio de cuestionamientos y susceptibilidades en algunos sectores sobre el combustible que se comercializa en el país.
Sobre el color, Daroca explicó que puede variar por los aditivos y procesos de cada productor. Incluso dentro del país, la normativa obliga a incorporar colorantes según zonas de riesgo, como parte de un reglamento de control y seguimiento del combustible.
MIRA AQUÍ: YPFB proyecta sustituir la importación de combustibles por la importación de crudo
“Por lo tanto, el color de la gasolina en diferentes partes del país puede ser diferente, pero no tiene nada que ver con la calidad. La calidad de la gasolina solamente se la puede determinar a partir de los estudios de laboratorio, a partir de ensayos de 22 componentes que tienen que cumplir la gasolina”, enfatizó el ejecutivo.
Según YPFB, esos certificados de calidad acompañan al combustible a lo largo de toda la cadena, tanto en la producción nacional como en la importación, y son el único parámetro técnico válido para determinar si la gasolina está en condiciones adecuadas para su comercialización.
La explicación oficial parte del esquema operativo: Bolivia produce una parte de su gasolina a partir del crudo y condensados que aún generan los campos nacionales. En refinería se obtienen gasolinas base que luego se mezclan con etanol producido en el país mediante convenios con el sector cañero y agroindustrial.
El resto proviene de importaciones. Según YPFB, las plantas proveedoras cuentan con certificados de calidad y abastecen también a otros países de la región. Cada cargamento llega con certificados de origen y verificación de inspectores independientes contratados antes del despacho hacia Bolivia.
Una vez en el país, el combustible pasa por plantas de almacenamiento de YPFB, donde se realizan nuevas verificaciones y la dosificación con etanol. Desde allí se despacha a las estaciones de servicio.