Ofrendas y rituales ancestrales de agradecimiento abren el mes de la Pachamama en Bolivia

Agosto es el mes elegido para presentar agradecimiento porque concluye la temporada agrícola en el mundo andino y, según las costumbres, en este momento del año la Madre Tierra abre la boca para alimentarse con ofrendas

Publicación: Hace 2 horas
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[Foto: EFE] / Una persona participa en un ritual con motivo del inicio del mes de la Pachamama este sábado, en La Cumbre

Dulces, plantas medicinales, incienso y los llamados 'sullus' o fetos disecados de llama son partes esenciales de las ofrendas entregadas en distintos lugares de Bolivia este sábado, al iniciar el mes dedicado a la Pachamama o Madre Tierra, para agradecerle por los bienes logrados en el último año y pedir una renovada prosperidad.

Agosto es el mes elegido para presentar este agradecimiento porque concluye la primera temporada agrícola en el mundo andino y, según las comunidades indígenas, en este momento del año la Madre Tierra abre la boca para alimentarse con ofrendas que retribuyan los frutos dados y los que dará en el futuro.

Algunas ofrendas se entregan en las áreas urbanas en viviendas y comercios, pero también hay quienes las ofrecen en los sitios considerados sagrados en la cultura andina, como La Cumbre, un paso entre las montañas a unos 4.200 metros de altitud que conecta a la ciudad de La Paz con la zona subtropical de Los Yungas.

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En el sitio hay una estatua de un Cristo con los brazos extendidos y un par de cruces, que son los lugares preferidos para la ritualidad ancestral de agradecimiento.

La gente suele trasladarse allí desde la madrugada y algunos inician el ritual cuando aún está oscuro, para esperar con la ofrenda ya hecha la salida del sol para recargar las energías.

"Muy felices y contentos de estar dando el agradecimiento a la Pachamama, siempre con la fe y con mucho cariño. No simplemente es recibir, también es dar", comentó a EFE Carlos Martínez, quien estuvo en La Cumbre para entregar una ofrenda junto a su familia.

Es el cuarto año consecutivo que Martínez ofrece su agradecimiento en ese "lugar sagrado", un acto que, según dijo, debe realizarse "con mucha fe" y respeto para que se cumpla lo que se le pide a la Madre Tierra.

También estuvo en el sitio la "maestra consejera" Wara Condori, cuya especialidad es armar las ofrendas y conducir los rituales para entregarlas.

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"El mes de la Pachamama significa agradecimiento, entregar la mesa por todo lo que nos ha dado. Nosotros tenemos que ser agradecidos con nuestra Madre Tierra, por todo lo que nos produce y lo que nos da", dijo Condori a EFE.

Lo primordial en una ofrenda es la llamada "mesa" con dulces de distintas formas y los "misterios", unas pequeñas tablas de azúcar con diversas imágenes en las que se cree que sale la suerte de quien hace el ofrecimiento.

También incluye la wira k'oa, una planta medicinal sagrada que crece en el Altiplano, el incienso, el copal o resinas aromáticas vegetales y la grasa de llama, además del 'sullu' o feto disecado de ese animal, algunas frutas, flores, canela y azúcar, entre otros.

Estos elementos se acomodan sobre un trozo de papel que luego se coloca encima de una estructura de maderas.

Quienes presentan la ofrenda la deben 'ch'allar' o bendecir con alcoholes, para después prenderle fuego y esperar hasta que quede reducida a cenizas. Una vez enfriado, el residuo se entierra o se guarda en una caja.

Además de La Cumbre, hay otros sitios a donde también acude la gente para entregar sus ofrendas al ser considerados sagrados en la cultura andina, como la Waraco Apacheta, situada en las afueras de El Alto, la ciudad vecina de La Paz, y los cerros Pajchiri y Lloco Lloco en el Altiplano boliviano.

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