Ya viene la suegra FMI. ¡Bienvenida reina!

Publicación: Hace 35 minutos
$output.data
$output.data

Diligentes yernos del país preparan la llegada de la suegra FMI. Después de años de hacerle caras, bocas, pucheros ideológicos y jurar que esa señora jamás volvería a mandar en esta casa, ahora están encerando el piso, acomodando los muebles y escondiendo algunas facturas debajo de la alfombra Twanakota

Parece cuestión de días o semanas. Y la veterana, según se anuncia, podría aparecer con unos USD 2.800 millones bajo el brazo. Por supuesto, nadie la invita por la plata. ¡Qué falta de delicadeza con la doñita! Dicen que vendrá a “bendecir el programa económico”. Curiosa bendición: viene en dólares y probablemente exige carta de intenciones. .

Lo divertido es revisar qué pedía la señora en su Staff Report de 2025 y mirar cómo está quedando la casa boliviana.

Primero pidió abandonar el tipo de cambio fijo y avanzar hacia uno más flexible. ¡Cajjj! Hecho. Después de casi quince años posando inmóvil para la foto en Bs 6,96, el dólar recuperó movilidad propia.

El yerno diligente peinado al agua. Además se lanza una autoelogio. Querida mamita. Por primera vez tenemos un tipo de cambio flexible después de 40 años. Y la señora le responde como quien ya ha vivido muchos años. Pero guay ya tuviste un tipo de cambio flexible entre el 85 y el 2011 estaba bien nomás, el bolín. No lo niegues pues wawita de pecho

También pidió que el Banco Central dejara de financiar alegremente al Gobierno. El Ejecutivo asegura que el BCB ya no será su “caja chica”. Bien, hijitos, pero la suegra probablemente preguntará dónde está el candado institucional y quién tiene las copias de la llave.

Luego vienen los combustibles. El FMI recomendaba desmontar los subsidios generalizados y focalizar mejor la ayuda. Aquí hubo decretos, ajustes y transición. Digamos que limpiaron la cocina, pero todavía queda alguna garrafa subvencionada escondida detrás de la heladera.

Donde la cosa se pone familiarmente incómoda es en el déficit fiscal. El Fondo planteaba llevar el déficit primario hacia 1% del PIB en tres años, metiendo mano al gasto, salarios, impuestos e inversión pública. Ahí Nostradamus ve venir una escena dramática: la suegra acercándose al ropero y los yernos gritando: “¡Ese cajón todavía no, mamita!” Esito falta arreglar reina

También pidió nuevas reglas para atraer inversión privada en minería, hidrocarburos e inversiones. Hay anuncios, proyectos y entusiasmo. Pero varias reformas todavía deben cruzar ese misterioso agujero negro de la física política boliviana llamado Asamblea Legislativa.Y quedan otros cuartos menos arreglados: tasas de interés, supervisión financiera, focalización de la protección social, gobernanza y lucha contra la corrupción.

La paradoja es deliciosa: la suegra todavía no llegó, pero varios muebles ya están donde a ella le gustan. Eso no significa que exista ya un programa firmado con el FMI ni que las reformas hayan sido dictadas por Washington.

Significa simplemente que varias recomendaciones de 2025 hoy se parecen bastante a la agenda económica de 2026.

Nostradamus Chávez ve la escena final: llega la veterana, abraza a los yernos, elogia las cortinas, deja los USD 2.800 millones sobre la mesa, se pone lentamente los lentes y pregunta:—Bueno, hijitos... ¿y el déficit fiscal?Uta che!! Achichu diciendo Ahí comienza la verdadera reunión familiar.

PD. Algunos malentretenidos, seguramente sin suegra, preguntan: si al final íbamos a terminar haciendo buena parte de lo que pedía la doñita, ¿por qué no comenzamos hace ocho meses con acuerdo, bendición y platita, en vez de pasarnos todo este tiempo wayronqueando macroeconómicamente? Pero como desde esta trinchera no somos malagradecidos: bienvenida, suegrita FMI; pase nomás, deje muchos dólares y, si fuera posible, pocos pellizcos.

* Es economista y ama a su suegra y no le debe plata

Recibe las noticias de último momento en tu email

* indica que es obligatorio