Analista: Hay una convergencia de sectores ante la crisis y el Gobierno ha perdido confianza y autoridad
El periodista y analista Andrés Gómez explicó que el bloqueo de los 53 días tenía como protagonista al sector campesino, pero ahora se registra otra situación puesto que “está surgiendo una convergencia social entre diferentes actores políticos y sectores”
Ante el escenario de conflictividad, el periodista y analista Andrés Gómez consideró que Rodrigo Paz “ha perdido confianza y autoridad moral y ese es su gran problema, más allá de la crisis económica”, puesto que esta conflictiva situación se registra pese al Estado de excepción. “Debería preocuparle al Gobierno”, dijo.
El también abogado consideró que la administración de Paz tiene “dos relojes” con distintos tiempos: El económico y el político, que condicionan sus acciones para resolver la crisis y aplacar las protestas.
La tensión social escala en Bolivia en medio de un escenario de demandas insatisfechas y nuevas amenazas de bloqueos.
El malestar ciudadano se profundiza por la controversia por los precios diferenciados del diésel que se suma a la crisis económica marcada por la subida de la cotización del dólar, las presiones inflacionarias, la caída del consumo y la falta de circulante.
Gómez explicó que el bloqueo de los 53 días de mayo y junio tenía como protagonista al sector campesino, pero ahora se registra otra situación puesto que “está surgiendo una convergencia social entre diferentes actores políticos y sectores”.
“Ahora se ha sumado a ese grupo empresarios, otros sectores populares, clases medias. Entonces, hay una convergencia social en torno a un problema: La crisis económica y falta de combustibles”, sostuvo.
Sectores de pequeños productores se movilizaron esta semana para exigir al Gobierno la abrogación del decreto sobre el nuevo régimen del diésel para los grandes consumidores, una demanda que Paz y sus colaboradores han descartado en el diálogo con los movilizados.
Aunque las protestas en Santa Cruz se levantaron, las advertencias sobre nuevas medidas presión crecen pese al Estado de excepción.
“Ese tema está uniendo a estos sectores, todavía no podemos decir que hay un coordinación, pero políticamente están yendo en el mismo sentido y esa convergencia puede generar una crisis de gobernabilidad”, advirtió el analista.
“Y el Gobierno probablemente echará como cualquier Gobierno discursivamente que lo quieren desestabilizar, atacar, de que hay fuerzas oscuras y todo ese discurso, pero hasta este momento la sociedad esta expresado esa convergencia que debería preocupar al Gobierno”, remarcó.
Reformas
Paz se abrió a una reforma constitucional e impulsa un paquete de leyes y créditos para estabilizar la economía, pero el trayecto para ese proceso también es complejo en este escenario, según Gómez.
Sin embargo, el Legislativo en primera instancia tiene que “negociar” con las otras fuerzas en el Legislativo para encaminar este proceso.
Es más, si se concreta el trámite en el Legislativo la aprobación de las reformas constitucionales puede tropezar en el posible referendo.
“Con la caída de popularidad y la imagen del presidente y el vicepresidente es muy probable que en una consulta la sociedad rechace esas reformas”, dijo.
Sin embargo, “hay algunos problemas que se pueden resolver sin aprobar las reformas y uno de ellos, que está en manos del Gobierno, es la subvención de los hidrocarburos”, pero “hasta ahora no logra imponer el último decreto” sobre el precio del diésel.