Ministro de Defensa plantea revisar normas para que las FFAA puedan aportar mejor en la lucha contra el crimen organizado
“Bolivia participa en el Foro A3C con una posición clara: la cooperación contra el crimen organizado transnacional debe pasar del diagnóstico a la acción, aplicando capacidades reales y logrando resultados medibles”, escribió en redes sociales el ministro de Defensa
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, Víctor Hugo Balderrama Quezada, participan en el Foro A3C: Coalición de las Américas contra los Cárteles, que se realiza en Panamá para coordinar la cooperación regional para combatir las organizaciones criminales transnacionales.
“Bolivia participa en el Foro A3C con una posición clara: la cooperación contra el crimen organizado transnacional debe pasar del diagnóstico a la acción, aplicando capacidades reales y logrando resultados medibles”, escribió en redes sociales el ministro.
Agregó que “Uno de los mayores desafíos de Bolivia es golpear el punto más sensible de estas estructuras: su capacidad financiera. Sin inteligencia financiera, ciberdefensa, rastreo de criptoactivos, lucha contra el lavado de activos y cooperación efectiva, solo se golpea la superficie del problema”.
Explicó que ya no se trata solamente de droga y cargamentos aislados, sino de organizaciones que combinan ruta, dinero ilícito, violencia, tecnología, desinformación y control territorial, así como el uso de armas, intimidación y corrupción para debilitar al Estado.
Justiniano indicó que Bolivia necesita fortalecer sus capacidades y revisar su marco normativo para que las Fuerzas Armadas puedan aportar mejor en fronteras, espacio aéreo, ríos, zonas estratégicas e infraestructura crítica, siempre bajo autoridad nacional, mando civil, coordinación interinstitucional y respeto a la ley.
Para avanzar en este camino, indica que se debe revisar experiencias de otros países, como “Colombia con el control territorial frente a redes armadas y economías ilícitas; Perú, la coordinación entre Fuerzas Armadas, Policía y Fiscalía en zonas críticas; Brasil, la lógica de una franja fronteriza con empleo de capacidades interinstitucionales; y Paraguay, el uso de capacidades militares especializadas en apoyo a la lucha antidrogas”.
“También debemos equilibrar nuestras capacidades operativas con las de la región. Las redes criminales actúan sin fronteras; por eso la respuesta requiere inteligencia, tecnología, interoperabilidad, cooperación internacional y una acción sostenida entre países”, remarcó.