Siete claves que debes conocer del Estado de excepción en Bolivia
Desde el Gobierno aclararon las dudas sobre el funcionamiento de diferentes servicios en Bolivia. El objetivo es “devolverle la libertad a la gente”
Tras decretarse el Estado de excepción en Bolivia, desde el Gobierno difundieron información sobre siete aspectos que debe tomar en cuenta la población con esta medida.
Durante su discurso, el presidente Rodrigo Paz señaló que el objetivo del Estado de excepción no busca restringir la vida de la población, sino más bien “devolverle la libertad a la gente”.
Si bien existen algunas restricciones que entran en vigencia con el decreto, desde la Oficina del presidente destacaron que existen aspectos que no sufrirán ninguna alteración.
1. NO SE CERRARÁ NINGÚN NEGOCIO O COMERCIO
Todos los negocios, formales o informales, mercados y puntos de venta seguirán funcionando normalmente, como siempre.
2. NO HABRÁ LEY SECA EN TODO EL PAÍS
La venta y el consumo de bebidas alcohólicas solamente podrán restringirse en los lugares donde existan enfrentamientos, bloqueos o hechos graves de violencia.
3. NO HABRÁ TOQUE DE QUEDA
Puedes reunirte en grupos y circular durante la noche con total normalidad si no te encuentras en una de las zonas rojas de restricción definidas por el Ministerio de Defensa o Gobierno.
4. LOS SERVICIOS FINANCIEROS CONTINUARÁN
Los bancos, agencias y cajeros solamente podrán limitar su atención en las zonas donde exista un riesgo real para las personas.
5. TUS DERECHOS SIGUEN VIGENTES
El Estado de Excepción no suspende los derechos fundamentales.
Se mantienen el debido proceso, el derecho a la información y todas las garantías reconocidas por nuestra Constitución.
6. LA POLICÍA TENDRÁ APOYO
Las Fuerzas Armadas apoyarán temporalmente a la Policía Boliviana para recuperar el orden, liberar las vías y proteger a la población.
7. TERMINARÁ CUANDO VUELVA LA NORMALIDAD
La medida puede durar hasta 90 días, pero podrá reducirse o terminar antes si cesan los bloqueos, la violencia y las amenazas contra la población.
Bolivia no puede seguir paralizada por pequeños grupos que perjudican a millones de personas