Amnistía acusa a Marruecos de vigilar a periodistas y activistas para "silenciarlos"
Londres, 30 Set 2026 (AFP) -
Amnistía Internacional acusó este jueves a Marruecos de haber establecido un "ecosistema de vigilancia" para "silenciar" a periodistas y defensores de los derechos humanos mediante programas espía, pero también filmándolos sin su conocimiento, incluso en sus propios domicilios.
Para su informe, la organización con sede en Londres afirma haberse basado en el testimonio de un antiguo empleado de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST), en documentos divulgados a raíz de filtraciones y en investigaciones periodísticas.
No es la primera vez que Marruecos es acusado de recurrir a herramientas de vigilancia intrusiva.
Desde hace varios años, Amnistía Internacional y medios de comunicación internacionales lo acusan de haber utilizado el programa espía Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, para atacar a periodistas, activistas y personalidades políticas.
Marruecos siempre ha negado categóricamente estas acusaciones, afirmando ser "un Estado de derecho que garantiza el carácter secreto de las comunicaciones personales".
En el pasado, el país había exigido a Amnistía que presentara pruebas sobre estas "acusaciones arbitrarias".
"Marruecos ha adoptado plenamente prácticas tecnoautoritarias, adquiriendo una amplia gama de tecnologías de vigilancia que permiten establecer y hacer funcionar un sistema represivo específicamente diseñado para infundir miedo entre los activistas de derechos humanos y los periodistas, silenciarlos y obstaculizar su trabajo tanto en Marruecos como en el extranjero", denunció Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en un comunicado.
La ONG afirma que las autoridades marroquíes utilizan "herramientas de alta tecnología", así como técnicas más tradicionales, como los seguimientos y las escuchas.
"Las personas son filmadas y grabadas sin su conocimiento durante su detención, en su oficina o en su vehículo personal, e incluso en su dormitorio", según Amnistía.
"Las llamadas telefónicas de las personas objeto de vigilancia son grabadas y espiadas sistemáticamente" y "las tiendas de telefonía venden teléfonos móviles previamente infectados con programas maliciosos por la DGST", añade la organización.
Según Amnistía, los datos íntimos obtenidos de esta manera se utilizarían en ocasiones para alimentar campañas de difamación contra activistas, especialmente mujeres, con el fin de desacreditarlas ante la opinión pública.
La ONG afirma que las autoridades marroquíes utilizaron Pegasus "entre 2017 y 2021, e incluso posteriormente".
Pero, según la organización, este programa no sería más que una herramienta entre otras, ya que el gobierno marroquí habría adquirido, de acuerdo con Amnistía, varias otras tecnologías de vigilancia a empresas con sede en Israel, la Unión Europea y Estados Unidos.
La ONG pide a Marruecos que deje de vigilar a activistas y periodistas y que abra una investigación independiente sobre la DGST.
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