Agencias

Amnistía acusa al Ejército maliense y al grupo ruso Wagner de crímenes de guerra en Mali

Amnistía acusa al Ejército maliense y al grupo ruso Wagner de crímenes de guerra en Mali

Rabat, 30 sep (EFE).- Amnistía Internacional (AI) ha acusado a las Fuerzas Armadas de Mali y a mercenarios de la empresa rusa de seguridad Wagner de cometer crímenes de guerra, incluidos asesinatos y torturas de civiles, durante operaciones conjuntas realizadas entre 2023 y 2025 en el centro y norte del país.

En su informe emitido este martes y titulado 'Nadie se salva: crímenes de guerra cometidos por el Ejército maliense y fuerzas aliadas extranjeras en la frontera con Mauritania', la organización documenta el asesinato deliberado de al menos 34 civiles en siete localidades de las regiones de Ségou y Mopti (centro) y Tombuctú (norte), donde operan grupos yihadistas y secesionistas.

Homicidios y ataques con drones

Según la investigación, ninguna de las víctimas participaba directamente en las hostilidades en el momento de su muerte: fueron disparadas mientras huían o tras ser detenidas, y algunas fueron degolladas y otras quemadas vivas o después de morir.

El informe detalla además dos ataques con drones llevados a cabo por el Ejército de Mali -gobernado por una junta militar golpista desde 2020- contra un mercado en Ejdeir, en Tombuctú, el 16 de marzo del año pasado y contra una vivienda familiar en Tangata, en la misma región, en noviembre del mismo año, que causaron la muerte de al menos 23 personas, entre ellas cinco menores.

Amnistía sostiene que no halló indicios de presencia de objetivos militares en los lugares atacados y advierte de que, de confirmarse, estas operaciones constituirían ataques directos contra la población civil y deberían investigarse como crímenes de guerra, según declaraciones, recogidas por el informe, de Marceau Sivieude, director regional de AI para África Occidental y Central.

Torturas y desapariciones

La organización entrevistó a 15 hombres sobrevivientes de tortura y otros malos tratos en las tres regiones afectadas, que afirmaron haber sido sometidos a abusos durante patrullas conjuntas de militares malienses y mercenarios de Wagner o bajo custodia en sus bases.

Estos testimonios fueron corroborados por otras personas que presenciaron actos de tortura contra 30 detenidos. Testigos indicaron que cinco de ellos murieron en las bases a causa de los malos tratos y de las deficientes condiciones de reclusión.

Según Amnistía, la mayoría de estos crímenes fueron cometidos por integrantes de Wagner en presencia de militares malienses, que en ocasiones actuaron como intérpretes o permanecieron sin intervenir, e incluso en algunos casos amenazaron a los detenidos.

Llamamiento a investigar y rendir cuentas

"Las autoridades malienses no pueden ignorar estas graves denuncias y no iniciar investigaciones efectivas e imparciales sobre los presuntos crímenes", añadió Sivieude.

Además, instó a las autoridades a proteger a la población civil durante las operaciones militares, cumplir el derecho internacional humanitario, aclarar la cadena de mando que supervisa a los efectivos extranjeros en el país y establecer un mecanismo nacional independiente de rendición de cuentas.

Desde finales de 2021 hasta junio de 2025 se desplegaron en Mali alrededor de 1.000 efectivos de Wagner, que fueron sustituidos posteriormente por el grupo paramilitar ruso 'Africa Corps'. Aunque el Gobierno maliense negó su presencia, las autoridades rusas afirmaron que Bamako había solicitado apoyo de una empresa privada para luchar contra insurgentes.

La Corte Penal Internacional investiga la situación en Mali desde 2013. En junio de 2026, Bamako notificó su retirada del Estatuto de Roma, medida que no afectará a las investigaciones en curso ni a la jurisdicción de la CPI sobre crímenes cometidos en el país entre 2013 y 2027, fecha en que se hará efectiva la retirada. EFE

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